julio 26, 2010

La Juntada - Material para el debate - Julio 2010

Editorial
Revolucionar la Universidad, es también, revolucionar nuestro lugar en y por fuera de ella, vayamos a hacerlo!
Desde abajo y a la izquierda...
SEGUIMOS CONSTRUYENDO

Un balance del cuatrimestre debe ser político en todos sus niveles, no se puede centrar en lo que hicieron o dejaron de hacer otras fuerzas. Un balance no puede ser un rejunte de críticas y chicanas hacia acciones ajenas, debe partir de evaluar lo hecho hasta el momento en torno a los objetivos más generales que nos planteamos.

La pelea entre un gobierno “supuestamente progresista” y la oposición reaccionaria no estuvo ausente durante el cuatrimestre pasado. Tanto cuando hablamos de represión y criminalización de la protesta y la pobreza (Bariloche, “gatillo fácil”, y las causas abiertas a los luchadores populares) o de pagar la deuda externa, las coincidencias entre el gobierno y la “oposición” son innegables. Sin embargo, las disputas internas favorecen que la sociedad participe de debates de los cuales los y las estudiantes, no podemos estar al margen.

Nos referimos a la nueva Ley de Medios o al Matrimonio Igualitario. Desde La Juntada pensamos que es necesario que los estudiantes discutamos, reflexionemos y tengamos una posición, para poder intervenir como sujeto político activo. Por todo esto organizamos instancias para abrir la discusión necesaria, como la charla-debate sobre la Ley de Medios con las radios comunitarias. Defendemos una posición por fuera de la falsa dicotomía “ley del gobierno/ley de la dictadura”, una postura que refleje la lucha del movimiento popular por la democratización de los medios de comunicación y la construcción contrahegemonica de los medios alternativos. Consideramos a esta ley progresiva y necesaria. Sostener que se trata de “una ley K”, como opina Clarín, La Nazión y la izquierda “tradicional”, desconoce el reclamo histórico y la lucha de los movimientos populares. Es urgente organizar la disputa para garantizar las condiciones y modificaciones pendientes que el gobierno no está dispuesto a ceder.

En la mayoría de las facultades, como en Filo, el movimiento estudiantil parece dormido. Los sectores que conducen la universidad aprovechan estos momentos de debilidad o desorganización para avanzar con su proyecto privatista. La excepción, quizás, la protagonizaron Exactas contra la CoNEAU (ver recuadro) y Sociales en la lucha por el comedor estudiantil y el cierre a las causas contra los estudiantes que lo defienden. Esta lucha implicó, a propuesta de la conducción del Centro (El Tren-Izquierda Independiente), la organización de un cuerpo de delegados por cursos. Un gran aporte a la reconstrucción de un movimiento estudiantil fuerte, que discuta, que luche y que gane.

Nuestra facultad no escapó mucho a lo que viene ocurriendo año a año. Empezó con una asamblea numerosa pero la participación cayó progresivamente. Los conflictos, como el de las becas, no lograron generar la movilización necesaria para ganarlos. Evidentemente, hay que transformar el modelo de construcción y conducción del movimiento estudiantil y avanzar en formas más inclusivas para que todos los estudiantes nos apropiemos de los reclamos. El problema es claro, o no lo vemos o queremos que sea así.

La lucha por un edificio para todos, la democratización de la UBA, el aumento presupuestario y frenar el avance de la CONEAU necesitan de un movimiento estudiantil fuerte y organizado. Falta construir un Centro de Estudiantes capaz de afrontar esa construcción, que no privilegie la acumulación propia de cada fuerza y la disputa entre los mismos activistas de siempre. Los años nos han demostrado que esa política no sirve para nada.

Así es que desde La Juntada intentamos darnos iniciativas de cara al conjunto de los estudiantes, desde cada lugar donde hacemos política. Desde el Consejo Directivo, donde es claro que la estructura de cogobierno nos condena a ser una voz mínoritaria, creemos que –igualmente- es importante participar con una política activa, saliendo de la mera denuncia para incidir en la realidad cotidiana de la Facultad. De esta manera, pudimos intervenir con los posicionamientos políticos necesarios e iniciativas en pos del bienestar estudiantil.

En toda la UBA, desde hace unos años, se vienen configurando tres grandes “espacios” dentro del movimiento estudiantil. El Radicalismo y aliados (en Filo, Puán Para Qué); la izquierda “tradicional” (PO, PTS, IS, MAS, MST, PCR), que sostiene el modelo de conducción de movimiento estudiantil que discutimos y un tercer espacio, también conformado por fuerzas de izquierda, pero crítico de los enfoques y políticas desplegadas por la izquierda “tradicional”, que proponemos formas alternativas de construcción desde los centros, desde los representantes en las Juntas de Carrera, Consejos Directivos y Superior, y ahora también desde la nueva conducción de la FUBA.

Durante este cuatrimestre crecimos y nos consolidamos como frente político. La incorporación de Socialismo Libertario a este espacio aporta a la conformación de un movimiento estudiantil capaz de ponerse de pie, luchar y ganar. En este sentido, las 5 agrupaciones que hoy conformamos La Juntada (Colectivo de Izquierda - La Mella, Plan B, Un Solo Grito - TER, Los Necios - Rebelión y Socialismo Libertario) somos parte del espacio político que está transformando la FUBA. Pensamos que este nuevo escenario genera condiciones para relegitimar las herramientas gremiales y construir un movimiento estudiantil desde una dinámica distinta, capaz de constituirse en protagonista de un proceso de disputa por un proyecto alternativo de universidad y no mero generador de respuestas espasmódicas ante el avance de los adversarios. En eso estamos, y eso es lo que en Filo podemos construir.

En Exactas no LES cabió la CoNEAU

Todxs somos consecuencia de algo anterior. Si esto es cierto, también lo es que todxs somos creadorxs de futuro. Por acción u omisión lo que esté por venir será nuestra responsabilidad. Es por esto que quienes conformamos La Juntada hemos impulsado y seguiremos impulsando la reforma de los planes de estudios de las carreras donde estudiamos y militamos. Porque creemos que la democratización es indispensable, no sólo en los cogobiernos, sino también en cada materia y en cada contenido que se trabaje en cualquier aula de nuestra facultad. Y para eso apostamos a construir nuevos planes de estudios colectivamente.

Hoy, más que nunca, esta discusión va de la mano de un revitalizado rechazo de las políticas mercantilizadoras impulsadas por la vigente Ley de Educación Superior (LES) sancionada durante el menemismo. La misma no fue introducida explícitamente en la UBA sino hasta la actualidad, de la mano de un rectorado aliado del Ministerio de Educación, por medio de la acreditación a la CoNEAU de carreras aisladas. La CoNEAU es el órgano por excelencia de la Ley (una comisión que integra a las autoridades Ministeriales y de las Universidades Privadas y Públicas por igual). Este año sufrió una derrota enorme en la Facultad de Ciencias Exactas. El Centro de Estudiantes, a la cabeza del movimiento estudiantil, junto con la AGD, impulsó y conquistó un histórico rechazo a la acreditación de carreras a la CoNEAU en dos plebiscitos consecutivos. La derrota fue tan grande que la gestión de la Facultad tuvo que terminar aprobando, en una sesión abierta de Consejo Directivo, el rechazo a la acreditación, impulsado por la mayoría estudiantil (FEM-Izquierda Independiente). Inclusive se vieron obligados a desacreditar los cursos de posgrado que habían sido acreditados anteriormente. Logrando además que la gestión pierda voluntades de docentes y graduados de sus propias listas.

Esto es un paso adelante para todo el movimiento estudiantil en el marco de las reformas curriculares actuales. Nos obliga a estar atentos en cada propuesta que elaboremos, en cada movimiento de las gestiones de los departamentos y de la Facultad. Mucho más hoy que el kirchnerismo impulsa un proyecto para una nueva Ley Nacional de Educación Superior (LeNES) que mantiene algunos de los puntos fundamentales de su antecesora. Porque a la LES nos la quieren meter por la ventana y sólo un movimiento estudiantil organizado y que haya discutido masivamente en los cursos puede conquistar otra victoria como la de Exactas.

Por un edificio para todos

A partir del trabajo de La Comisión de Lucha por el Presupuesto, la lucha por la ampliación del edificio no sólo ha tomado mayor impulso, sino que se ha logrado construir una propuesta seria junto a profesores y estudiantes de la facultad de Arquitectura.

No sólo necesitamos más aulas para cursar en los horarios pico, sino también la construcción de un verdadero comedor universitario y una guardería. También es importante que los profesores y estudiantes que trabajan en los institutos tengan el espacio adecuado, hoy sumamente reducido; estos criterios son los que han impulsado el proyecto de la comisión y los que defendemos los estudiantes; la gestión de la facultad maneja otros.

Conociendo de sobra las políticas mercantilizadoras que se aplican en educación desde los noventa, es muy preocupante que en lugar de resolver estas necesidades del ciclo de grado gratuito se proyecte un edificio destinado al laboratorio de idiomas y al ciclo de posgrados, ambas actividades aranceladas.

Gracias a la lucha de esta Comisión, la presión de los Consejeros Directivos y del CEFyL, la gestión de la Facultad empieza a sentirse acorralada. De nosotros depende que tenga que sacar a la luz un proyecto que tienen oculto y que no pensaban publicar hasta el momento de su ejecución. Hace unas semanas la gestión presentó su proyecto de edificio (o algo así, en realidad mostró tres hojitas de Word). El mismo muestra un nuevo edificio que en realidad es un anexo que no contempla la unidad con el edificio actual. Además, no especifica que funciones va a cumplir, dejando abierta la posibilidad de que sean utilizados para actividades destinadas al financiamiento privado de la facultad.

Hay que prepararse para la lucha. Nosotros consideramos que lo fundamental es debatir y decidir entre todos los claustros, tomando las necesidades de nuestro claustro y también las laborales y académicas de los otros. Este cuatrimestre debemos impulsar con fuerza esta lucha, con el objetivo de comprometer a la gestión en la construcción inmediata de un nuevo edificio para todos y no solo para los que pueden pagar el arancel de los posgrados y del laboratorio de idiomas.


Consejo

En las últimas elecciones (septiembre 2009) fuimos votados como representación del claustro estudiantil (mayoría y minoría) en el máximo órgano de co-gobierno de nuestra facultad, el Consejo Directivo. Llevamos sólo 5 meses sentados ahí, pero nos resulta suficiente para hacer un balance y compartirlo con vos.

Como sabemos, la composición de estos órganos donde se toman todas las decisiones que hacen a la vida universitaria es fuertemente antidemocrática. Mientras que los profesores concursados tienen 8 representantes, más de mil graduados (que en su mayoría son docentes de nuestra facultad) tienen 4 representantes y nosotros sólo tenemos 4 consejeros que representan a casi 11.000 estudiantes. Esto nos deja afuera de muchas decisiones importantes (se alcanza el quórum sin que estemos sentados ahí, como sucedió en la elección del decano) y oculta una concepción de inferioridad sobre nuestro claustro por parte de quienes tienen la sartén por el mango y entienden que en la jerarquía del conocimiento estamos en el último escalón.

En estos meses confirmamos algo que veníamos caracterizando antes de estar en el consejo: cuando se trata de cuestiones fundamentales que tocan el status-quo, trincheristas y modernos, por más que se digan oposición, actúan como socios incondicionales. Así se vio demostrado estas últimas semanas con las modificaciones al reglamento de concursos para cargos de auxiliares, que nos deja afuera a los estudiantes del jurado por indicaciones del rectorado, frente a lo cual -y a pesar de discursos y lamentaciones- cerraron filas unos y otros. Otro tanto sucedió con el freno que intentaron poner a las designaciones de 3 seminarios de Historia al inicio del cuatrimestre, demostrándonos que si no estás bajo el ala de ninguno de los sectores de poder dentro de graduados y profesores no hay currículum que valga. No obstante, dimos la pelea y los tres seminarios que peligraban al inicio de cuatrimestre fueron aprobados, garantizándole a los estudiantes el dictado de los mismos.

Como si faltaran ejemplos, la adaptación de Trinchero y los suyos a la miseria presupuestaria que la Nación y el rectorado asignan a nuestra formación se hizo evidente una vez más en el conflicto en relación a las becas. Para esta votación sobre becas, la gestión encontró complicidad en el representante del claustro de graduados por la minoría (sector moderno) evidenciando una vez más que cuando se trata de recortes del misterioso y mísero presupuesto, modernos y trincheristas parecen llevarse muy bien. Lo mismo ha sucedido cuando hemos puesto en cuestión el futuro edificio que se proyecta construir sobre la calle Bonifacio: los silencios aparecen cuando reclamamos que ese nuevo edificio tenga espacio destinado para nuestras carreras de grado y no sea destinado a la máquina de generar recursos propios, el laboratorio de idiomas.

A pesar de este escenario hostil para el claustro estudiantil, desde nuestro nuevo rol de consejeros apostamos a dar todas estas batallas sin bajar ninguna de nuestras banderas de lucha, y a su vez poder generar proyectos basados en ciertas necesidades que tenemos como estudiantes.
Así fue que impulsamos y logramos la aprobación de un proyecto que permite realizar las prácticas y observaciones de las materias didácticas de los profesorados en ámbitos no convencionales de educación formal, entendiendo que la educación popular no puede quedar fuera de nuestra formación y con la convicción de que como futuros intelectuales y profes tenemos un compromiso para asumir con los sectores populares en pos de la transformación social. Estas prácticas eran posibles sólo en ciertas carreras de la facultad y dependían de la buena onda, contactos y disposición del docente-tutor asignado. A partir del proyecto que presentamos, que se aprobó en mayo, cualquier estudiante de cualquiera de los profesorados puede optar por estos ámbitos como lugar donde realizar los primeros pasos en la docencia, sin necesidad de apelar a la buena voluntad de ningún docente.

De la misma forma, elaboramos un proyecto para la validación de exámenes sobre idiomas extranjeros como equivalencias de los 3 niveles de 2 idiomas comunes a nuestros planes de estudio. A pesar de las reticencias de ciertos sectores del Dpto. de Lenguas Modernas y de ciertas trabas administrativas, el proyecto (que fue acompañado por la firma de cientos de estudiantes) se aprobó el pasado 6 de junio, con el intento -una vez más- de los profesores modernos de volver hacia atrás la discusión dada durante meses en las diferentes comisiones del consejo. Entendemos que este proyecto es un paso adelante en poder sortear ciertas arbitrariedades sufridas por compañeros que, teniendo conocimientos en determinados idiomas, son bochados en los exámenes libres; a su vez (y lo más importante) nos permite comenzar a discutir el dictado de idiomas en nuestras carreras, para que de una vez por todas podamos aprender algo más que un método de cómo realizar un cuadro conceptual y utilizar esos cuatrimestres de cursada de idiomas para hacernos de una herramienta más a la hora de buscar laburo o investigar.

Como verás, en este tiempo avanzamos más que en simples declaraciones y posicionamientos... pero los desafíos por transformar nuestra universidad, nuestras carreras y nuestras condiciones de cursada siguen siendo muchos! Estamos convencidos de que no podemos (ni queremos) hacerlo solos, no pretendemos autorepresentarnos. Por eso, tal como lo dijimos en campaña, hemos intentado abrir espacios que rompan con la relación “delegativa” de representantes y representados: una vez concluidas las elecciones estudiantiles, en noviembre del año pasado, convocamos a un plenario abierto con los consejeros, para que entre todos discutiéramos cuáles son los asuntos que nos preocupan y qué podemos motorizar desde consejo. Reforzamos esto este año, luego de asumir, convocando todos los primeros viernes de cada mes a reuniones abiertas. A su vez intentamos acercarte informes quincenales, sesión tras sesión del consejo, para que todos podamos tener un panorama de las discusiones que ahí se dan y creamos una casilla de mail (lajuntadaenelconsejo@gmail.com, que puede resultar algo simple e insignificante de no ser porque antes no existía y muchos estudiantes nos escribieron a ella, nos acercaron propuestas y pudieron realizarnos diferentes consultas).

Estamos convencidos que el movimiento estudiantil tiene aún muchas batallas por dar para transformar la universidad, desde lo más cotidiano e inmediato hasta cuestiones de fondo como frenar el avance de las concepciones mercantilistas del conocimiento y lograr una democratización verdadera del los órganos de co-gobierno. Pero también estamos convencidos de que esto sólo es posible si cada vez somos más los que salimos a dar estas luchas, si cada vez somos más los que nos involucramos en las problemáticas de nuestra facultad y de nuestras carreras. Esa es nuestra apuesta también hacia el consejo, de vos depende. Sumate, que no te la cuenten!


LO QUE SE VIENE EN CONSEJO (próximos proyectos de La Juntada)

  • Limitar la cantidad de textos en idioma extranjero en las materias obligatorias (actualmente existe una simple sugerencia)
  • Grabación y desgrabación de los teóricos de nuestras carreras, independientemente de las ganas de sus titulares y sus excusas de “propiedad intelectual” sobre lo dicho ahí.
  • Evaluación estudiantil de la propuesta formativa de las cátedras por la democratización de las aulas y del conocimiento.
  • Reglamento de cursada especial para aquellos estudiantes que por diferentes razones no pueden sostener una cursada normal.
  • Elección de directores de departamento en época de clases para que no sea un trámite a puertas cerradas y los estudiantes podamos discutir colectivamente las distintas propuestas.
Este asunto está ahora y para siempre en tus manos!
Viaje al Centro de la tierra

Desde La Juntada, consideramos fundamental el fortalecimiento de nuestro organismo gremial, el Centro de Estudiantes. Y es por eso que creemos necesario repensarlo: debemos reconstruir la relación de los estudiantes con el centro, relación hoy muy lastimada. Creemos que el CEFYL debe ser una herramienta que convoque a la participación y a la construcción colectiva, que sepa dialogar con el conjunto de los compañeros y compañeras, que, agrupados o no, transitan cotidianamente las aulas y los pasillos de nuestra facultad. No nos resignamos a considerar al Centro de estudiantes como un simple expendedor de declaraciones y pronunciamientos, ni como un botín de disputa entre agrupaciones o partidos. Llenarlo de participación significa para nosotros no sólo abrir instancias en donde todos los estudiantes se sientan invitados y consideren legítimo aportar su voz, sino también construir un espacio que sepa valorar y hacer parte del gremio experiencias que ya existen en el claustro, que ya se están produciendo y discutiendo: compañeros que son docentes en los bachilleratos populares, que participan en la creación de la universidad de los trabajadores, que aportan su militancia en los barrios, en grupos de estudio, en colectivos artísticos, culturales y territoriales. Nuestro centro debe ser capaz de conjugar todas esas experiencias, vitales para el movimiento, y enriquecerlas, y enriquecerse a partir de ellas. Resulta un transitar complejo, pero no por eso abandonable. Más bien todo lo contrario.

Nosotros creemos que un centro en donde los estudiantes seamos protagonistas debe palparse en los cursos, en el debate con los compañeros de cursada. Este es un punto fundamental para poder favorecer la reconstrucción de un movimiento estudiantil que se pare firme ante los avances de los sectores privatizadores de la UBA: si el Centro de Estudiantes es identificado sólo como un local de apuntes, resulta muy difícil identificarnos con él.

Después de otro ciclo más de conducción de El Bloque al frente del centro de estudiantes de Filosofía y Letras, vemos que estas iniciativas no son hoy las prioritarias. Observamos que el Bloque es un frente puramente electoral y que esto se demuestra, por ejemplo, en las innumerables peleas públicas que se han sostenido desde los partidos que integran la presidencia y la vicepresidencia (hemos llegado incluso a presenciar acusaciones de violencia física entre ambos). Esto además, expresa una concepción del quehacer político que parece sólo capaz de tomar iniciativas en momentos de conflicto o, justamente, elecciones. Como si no fueran muchísimas las posibilidades de trabajo e iniciativa que se ofrecen como un campo fértil de disputa y creatividad en el transcurrir de nuestro cotidiano. El gremio estudiantil debe ser un motor ansioso, inquieto, que sea capaz de generar espacios de intervención colectiva, debates propios de nuestra facultad y de la realidad social en su conjunto. Entendemos que nuestro gremio debe ser capaz de demostrar fortaleza y presencia activa, incluso en tiempos de aparente calma. Fortaleza que debe ser acompañada por el debate, pero también por la unidad a la hora de golpear con un solo puño a las políticas regresivas de la gestión gubernativa de turno. Poco aporta al fortalecimiento del movimiento estudiantil y su capacidad de vencer, la práctica del divisionismo y la infamia intrigante como praxis-vicio a sostener permanentemente. No hablamos de la justa crítica o de la diversa arena de los posicionamientos que cada individuo, grupo o partido expresa inevitable y legítimamente (como hacemos aquí desde La Juntada); hablamos de esa zoncera infantil de andar desperdigando la simplificación y la burda mentira para sumar un votito o de última restarle alguno al otro. Este pensamiento no solo peca de mezquino eleccionarismo, sino que también, y más gravemente, fisura la cohesión de los que luchamos por una educación pública y gratuita de la mano del cambio social. Nos debilita de cara a los que realmente debemos enfrentar y lo peor, nos deslegitima de cara a nuestros propios compañeros-as estudiantes que encuentran un innegable motivo para ver con disgusto la lógica política de Filo.

Viajar al centro de nuestro Centro, que debería ser nuestro suelo, nuestro lugar de pertenencia, algo así como nuestra tierra, merece este tipo de reflexiones y críticas. Porque mañana no debería seguir siendo esto.

Construyendo una nueva FUBA

El 28 de marzo pasado, las organizaciones que conformamos La Juntada constituimos un espacio político en la UBA con el cual accedimos a la co-conducción de la FUBA, derrotando nuevamente junto con otras fuerzas de izquierda a la Franja Morada y al rectorado.

Como nueva conducción nos propusimos comenzar un nuevo camino para refundar la federación, llenarla de participación, de contenidos, de vida, para poner de pie a un movimiento estudiantil que sea masivo, combativo y comprometido con las necesidades del pueblo castigado por las miserias del capitalismo.

En función de este objetivo, con tres secretarías como herramientas, hemos comenzado a desplegar una política distinta desde la federación.

Desde la Secretaría de Integración Latinoamericana, nos relacionamos con la realidad de nuestramérica, en especial con aquellos procesos sociales y políticos más avanzados del continente. Para ello lanzamos una primera publicación en la que difundimos la clase magistral que García Linera, vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, dio en Buenos Aires, como una de las expresiones del histórico proceso que están impulsando los pueblos de Bolivia.

También consideramos fundamental promover iniciativas contraculturales que disputen la hegemonía burguesa imperante, para lo cual desde la Secretaría de Cultura hicimos una primera jornada con la participación de bandas musicales alternativas, grupos teatrales, medios alternativos y editoriales independientes.

Otro de los objetivos principales que nos trazamos como estratégico es romper con el aislamiento de la comunidad universitaria, trabando lazos más fluidos con la sociedad de la que formamos parte, derribando los muros invisibles de la Universidad. Para ello resulta fundamental buscar un intercambio entre los saberes científicos - académicos y los saberes populares, poniendo en cuestión los contenidos y la prácticas de producción y circulación del conocimiento. Queremos que el pueblo entre a la Universidad. Con esta premisa, desde la Secretaría de Extensión, hicimos múltiples actividades en varias facultades y en la calle: una feria de productos autogestivos, con cooperativas desarrolladas por diversos movimientos sociales, y jornadas de clases públicas sobre el bicentenario en plena Diagonal Norte y Florida.

A su vez creemos fundamental desde la federación impulsar y potenciar las discusiones, elaboraciones y posicionamientos políticos sobre la Universidad, sus problemáticas y nuestras reivindicaciones, así como también de la situación mundial, latinoamericana y nacional. Para ello impulsamos las primeras jornadas abiertas de la federación, los pasados 9, 10 y 11 de junio, en las cuales debatimos, elaboramos y proyectamos todo tipo de iniciativas de lucha para frenar y contrarrestar las avanzadas del rectorado, el ahogo presupuestario y la adaptación de la UBA a los designios del mercado, la criminalización de los estudiantes que luchan y todas las políticas reaccionarias y los negociados de Hallú.

Sabemos que queda muchísimo por hacer, pero hemos marcado el comienzo de un nuevo camino de la Federación que queremos recorrer con vos y todos los estudiantes que no se resignan y apuestan al cambio social por la liberación de nuestro pueblo, en la Universidad, en nuestro país y Nuestra América.


Yo no me caí del cielo
Qué hicimos este cuatrimestre?


FUBA
Secretarías de Cultura y de Movimientos Sociales
Debate sobre la coyuntura nacional y latinoamericana
Carreras
Consejo Directivo

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