septiembre 12, 2010

Una reflexión de La Juntada sobre el proceso abierto de lucha en Filo


ReTOMAndo el Debate 
Una reflexión colectiva de La Juntada:
Secretaría General del Cefyl – Mayoría absoluta en Consejo Directivo

Estos días de agitada protesta estudiantil o El Estudiantazo
No es un secreto para nadie que la última semana en Filo fue atípica. Atípica si la comparamos con el transcurrir del año a esta parte, normal si la comparamos con el clima generalizado que se vive en los secundarios, terciarios y facultades por estos sacudidos días. Y es que, hartos de aceptar lo inaceptable, de que se naturalice su situación habitual y en consecuencia dando una muestra de lo que el movimiento estudiantil organizado es capaz de hacer, los estudiantes secundarios emprendieron ya hace varios días una lucha  que proporciona más de una lección. Envalentonados por la lucha de ellos, pero cada cual con problemáticas propias, poco a poco y sin falsos apresuros nos fuimos sumando a esta vibrante constelación de dignas rabias los estudiantes de la UBA, los del IUNA, los de terciarios, estudiantes de Provincia de Buenos Aires, Rosario, Jujuy, Tucumán... al punto tal  que hoy podemos hablar, sin teñir de amarillo nuestro discurso, de un Estudiantazo a nivel nacional.
A tan pocos días de un nuevo aniversario de La Noche de los Lápices el próximo 16 de septiembre, este movimiento tiene el desafío de recordar a esos compañeros. Pero recordarlos y traerlos en la lucha, construyendo la transformación necesaria de nuestra educación y nuestra sociedad. Retomando las banderas de los que lucharon por una sociedad más justa en los 70, de los estudiantes que se alzaron junto a los obreros cordobeses en el 69, los reformistas de 1918... Esa es nuestra mayor fortaleza: la experiencia acumulada con la  que contamos, la memoria histórica que el movimiento estudiantil -y el campo popular en general- debe recuperar para constituirse en un actor de peso, capaz de influir en la coyuntura nacional, capaz de proponer y promover el cambio que las mayorías necesitamos.
Ahora bien, estamos en un rebelde fervor que nos emociona y empuja para nutrir nuestras aspiraciones y nuestra lucha. Sin embargo, no basta con esto, a pesar de su poesía. Como venimos planteando desde La Juntada hace rato ya, este movimiento estudiantil también necesita de una victoria y de la profundización de los debates. Necesitamos una victoria porque necesitamos volver a convencernos de que si peleamos unidos, ganamos, y que la organización horizontal y colectiva es no sólo importante sino primordial; convencernos de que nuestros reclamos no sólo son legítimos sino también realizables. Y que sólo se consiguen luchando todos juntos, golpeando con un solo puño, profundizando los debates porque está claro que la discusión no versa sobre una escuela sin gas, una Facultad dividida en 3 edificios (y uno en peor estado que el otro) o de 10.000 estudiantes hacinados y un Decano proponiendo un edificio ajeno a nosotros y para perpetuar los recursos propios.
Lo que debemos poner en debate hoy es el modelo educativo en su conjunto: decirle basta al desfinanciamiento de la educación, al ahogo presupuestario, a los docentes ad-honorem, a los edificios hechos mierda, sin perder de vista que el modelo vigente excede lo presupuestario para incluir también toda una política en torno a la producción de conocimiento que pone ese conocimiento al servicio del mercado. Hoy debemos luchar contra ese modelo, y la mejor forma de hacerlo es proponiendo. Queremos una educación que sea del pueblo, pública, realmente gratuita y de excelencia. Queremos una educación democratizada y democratizadora. Que nuestros docentes cobren y que todos tengamos condiciones dignas de estudio y de trabajo.
 
Cuando de abstracciones  y reducciones se trata...
Hay por estos días, un debate abierto en torno al tema de cómo consignar nuestra lucha en la facultad. Es un debate complejo, pues nuestra actualidad nacional es compleja. En este sentido, nos producen más de un interrogante las formulaciones simplistas y acríticas que de nada ayudan, que nada suman. Reducir todo este proceso al ridículo de “Macri = Kristina”, como estudiantes universitarios que somos, más que placer radicalizante y radicalizado, debería darnos un poquito de vergüenza. No podemos aceptar la fecalidad del todoeslomismo. Existe un rol histórico respecto del cual debemos estar a la altura de jugar para desplegar toda su potencialidad. Entendemos que como presentes y  futuros intelectuales críticos lo peor que podemos hacer en este momento es despreciar la trama compleja de la situación. Es nuestra tarea profundizar los debates y poder analizar un poco más allá de la simplicidad de una ecuación. Lejos estamos de aceptar acríticamente este tipo de formulaciones que  encadenan políticamente a la rana con el resorte. Aunque los dos salten bastante.
No obstante, y para aquellos oportunos que aprovechan este debate vivo y sus contradicciones con otros fines inconfesables, diremos que -aunque expresan posiciones y signos políticos que tienen sus divergencias proyectuales y retóricas- las políticas de desentendimiento y ahogo presupuestario llevadas adelante por el gobierno nacional no tienen nada que envidiarle a las de la Ciudad de Buenos Aires. Para comprobarlo, sólo hace falta entrar a un secundario primero y a una Facultad o a cualquier sede del IUNA después y comprobar que la precariedad es la misma. Ni hablemos de los colegios de la provincia de Buenos Aires que dependen del otrora menemista Daniel Scioli. Es por esto que, si bien la fuerza del proceso que hoy estamos encarando radica en las problemáticas propias de cada ámbito, nuestra victoria depende de que no olvidemos que la lucha es una sola: en contra de la mercantilización de la educación, por una educación al servicio de las mayorías.

VIOLENCIA ES MENTIR...
No quisiéramos terminar sin marcar una última cuestión, muy en boga estos últimos días. Y es la cuestión de la legitimidad de los reclamos. Desde La Juntada nos preguntamos desde cuándo la legitimidad de un proceso de lucha viene dada según hacia quién va dirigido. Algunos, movidos por sus propios intereses e inclinaciones políticas sostienen que el conflicto de los secundarios en la Ciudad no es asimilable a las reivindicaciones de los estudiantes universitarios. A ellos les respondemos, en primer lugar, que salgan de su burbuja y se den una vuelta por la universidad para comprobar que lo que dicen es equivocado.
En segundo término, entendemos que si quieren expresar este tipo de vaporosas ideas están en todo su derecho, pero que entonces no las hagan pasar por progresistas, porque es de mínima incoherente y se nota mucho. Los argumentos que expresa la gestión de nuestra facultad (insistimos: “gestión” y no autoridades electas, porque eso incluye al conjunto del Consejo Directivo, representación que por más antidemocrática que sea, no se pueden arrogar para ellos solos) no se alejan mucho de los planteos de “Edu” Feinmann, algo que a nuestro decano debería preocuparle mucho más que el hecho de que los estudiantes hagamos ingresar a la Facultad a los canales televisivos del grupo Clarín (...) para el goce perverso de los mercaderes del conocimiento”.
Si de mercaderes se tratara entonces deberíamos decir que en la Universidad de Buenos Aires, el principal “mercader del conocimiento” es el Rector Hallú, el mismo que abre causas penales a los estudiantes, vota fondos de la minera contaminante La Alumbrera y hace sesionar -en complicidad con el gobierno nacional- a la asamblea universitaria en el Congreso reprimiendo a cientos de estudiantes que buscábamos nuestro legítimo derecho de ser parte de ella. Es el Rector de la U.C.R. quien quiere acreditar nuestras carreras a la CONEAU. El mismo rector que suprime el derecho de los estudiantes a un comedor universitario eliminando ese artículo del Estatuto a fines de 2008, ese mismo que también interviene arbitrariamente el Colegio Nacional de Buenos Aires despreciando la voluntad del conjunto de la comunidad educativa. Por estas cosas le pedimos al decano Trinchero que no se olvide, a la hora de redactar su próximo comunicado de prensa, que él avaló todas las políticas del rectorado sin oponerse ni dar la más mínima explicación (una explicación seria) ante los reclamos estudiantile en el Consejo Directivo de Filo.
No nos dejemos confundir. La lucha que estamos dando es una lucha por demás de legítima. Profundicemos los debates y ampliemos la participación para ganarla. Arranquémosle a la gestión nuestras reivindicaciones como lo hemos hecho otras veces: que tengan que comprometerse a construir el edificio en el estacionamiento contemplando los puntos que demandamos. Esa será nuestra primera victoria en este largo proceso que implica la mejora de nuestra situación edilicia, en el camino a la transformación de la Universidad.


Compañeros y compañeras integrantes de La Juntada de la izquierda independiente
Secretaría General del Cefyl
Mayoría absoluta en Consejo Directivo

Domingo 12 de septiembre de 2010



Nos organizamos para luchar. Luchamos para vencer 
¡Que no te la cuenten!

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