septiembre 14, 2010

Boletín de La Mella y Lobo Suelto: ¡Que vivan los estudiantes!

*El Estudiantazo/Marcha Nacional Educativa
*Interestudiantil: Creando movimiento estudiantil.
*Los Terciarios en pie de lucha

El Estudiantazo/Marcha Nacional Educativa

¡Que vivan los estudiantes!
 Proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección”
Manifiesto Liminar, Córdoba, 1918
Hace años que la movilización estudiantil no era tapa de los diarios ni tema de debate público. Hace años que los estudiantes secundarios no lograban que un Ministro los recibiera y que se pusiera en discusión el estado de los colegios de la Ciudad. Hace años que Facultades de la UBA no coordinaban de una forma tan masiva un plan de lucha que pusiera sobre la mesa las distintas problemáticas de la Universidad Pública. Casualmente, hace años también, que ni los políticos ni las autoridades universitarias se dignan a dar respuesta a la profunda crisis educativa que atravesamos en todos los niveles. La conclusión es evidente: los estudiantes y docentes movilizados somos los únicos capaces de defender la educación pública y gratuita, frente a la desidia de las autoridades nacionales, locales y universitarias que cínicamente hoy cuestionan las tomas y la organización de nuestros centros y federaciones.
Las estudiantes secundarios de Capital fuimos los que encendimos la chispa, y cansados del “ninguneo” macrista, tomamos los colegios y pusimos sobre la mesa la crisis edilicia y las viandas en mal estado. La respuesta de Macri mostró de movida que no hay casualidades, y que su política educativa es sólo una parte de un modelo de gestión anclado en lo peor del neoliberalismo. Igual que persigue y estigmatiza a los pobres, a los sin techo, a los vendedores ambulantes y a los laburantes en general, salió a pedir “listas negras” y a denunciar la “manipulación política” de nuestro reclamo. Así y todo, y con la solidaridad de muchos sectores, derrotamos la persecución macrista y por primera vez fuimos atendidos por un Ministro de la Ciudad. 
En la UBA empezamos con Sociales y el eternamente postergado reclamo por el edificio único, a lo que se suma, entre otros, el reclamo de becas para que los estudiantes puedan costear apuntes y alimentación. En Filosofía y Letras también vamos por el reclamo edilicio, para que el nuevo edificio no sea sólo para posgrados y los institutos de investigación. Desde Exactas, reclamamos el otorgamiento de las becas doctorales sin acreditar nuestras carreras a la CoNEAU. Y se sumaron FADU e Ingeniería, cada una con sus reivindicaciones, pero enmarcadas en una lucha común contra un modelo educativo que promueve la asfixia presupuestaria (y por lo tanto el autofinanciamiento), la injerencia del capital privado, la limitación de la autonomía y eliminación de todo pensamiento crítico.
Así, llegamos a la situación actual: casi 30 colegios tomados y la posibilidad de que esta cantidad se multiplique en el curso de estos días; la mitad de las facultades de la UBA en conflicto, con tomas muy masivas en Sociales y Filo; el IUNA también tomado y una creciente activación de los terciarios, que constituyen probablemente el actor más novedoso de este movimiento. La asamblea interestudiantil con más de 2.000 compañeros y compañeras, que se realizó el viernes pasado en la Fac. de Medicina, muestra la fuerza de la lucha educativa y abre la perspectiva de una extensión nacional.

Una juventud que se organiza y hace política
Nuestra lucha ha puesto sobre la mesa un amplio debate sobre la política y la juventud. Cuando los estudiantes secundarios tomamos los colegios la respuesta del PRO y muchos medios de comunicación no se hizo esperar: “están polítizados”, “es una manipulación política”. El intento de deslegitimar nuestros reclamos fue desmontado rápidamente por el estado de evidente deterioro de nuestros edificios, problemática central que llevó a la movilización de miles de compañeros y compañeras. Pero también defendimos nuestro derecho a “hacer política”, a hacer “nuestra” política en defensa de la educación pública, contra la suya de desfinanciamiento y destrucción. Politizados y organizados sí, manipulados no. Somos nosotros los que democráticamente tomamos las decisiones y a diferencia de ellos, que responden a intereses económicos muy claros, nosotros sólo respondemos al derecho a una educación digna para todos y todas
Mientras el problema lo tuvo Macri, el Gobierno Nacional se hizo un festín con la crisis ajena y se dio el lujo de “apoyar” retóricamente la toma de colegios. Pero la cara de Cristina cambio rápido de expresión cuando se tomaron las facultades y se empezó a plantear que la crisis educativa existía en todos los niveles, y tenía un responsable central en la Casa Rosada. A partir de ahí se expandió un raro síndrome de “disociación espacio-temporal” que, por ejemplo, afectó severamente a los decanos de Sociales y Filo (Sergio Caletti y Héctor Trinchero). Así, las tomas de los secundarios son legítimas, e incluso “ejemplares”, en cambio, cuando toman “su” facultad, se trata de grupos altamente politizados que buscan manipular el conflicto y “le hacen el juego a la derecha”. De la misma manera, hablarán emocionados de su militancia en los setenta y de la Noche de los Lápices, “esos sí que tenían ideales”, no como los que ahora toman “su” facultad, que esconden en realidad mezquinos intereses partidistas.
La extensión de este síndrome es “síntoma”, en realidad, de un dato real y muy esperanzador: efectivamente empieza a surgir una nueva juventud, hija en cierta medida de lo que dejó el 2001, que se organiza, lucha y hace política. La Mella y Lobo Suelto somos parte de esa juventud que busca nuevas formas de organización, que quiere renovar la práctica y la cultura militante, que no se resigna a que desde ideologías de izquierda se reproduzcan los modelos tradicionales que nos alejaron a los jóvenes de la política.

Todos/as a la marcha del 16, todos/as con el “ESTUDIANTAZO”
Cuando el movimiento estudiantil sale a la calle y se pone de pie, tiemblan las viejas estructuras, los defensores de lo arcaico, los defensores del poder y del dinero. Porque desde 1918 en Córdoba, hasta los “pingüinos” chilenos; desde la Cuba de los años 20 hasta el Mayo Francés y el Cordobazo; desde las luchas setentistas hasta la resistencia al neoliberalismo en los 90; las luchas en nuestro país y en nuestros continente, no pueden pensarse al margen del movimiento estudiantil. Es que los estudiantes allí estamos, como parte de una juventud que se planta, que elige no transar con la resignación. Acá estamos los que nos animamos a pensar en una realidad mejor. Y eso incomoda a los poderosos, a los Macri, a los Kirchner, a los Hallú y los Bullrich.
Por todo eso, creemos que es fundamental seguir profundizando y masificando este estudiantazo, llenando las tomas de contenido, de clases públicas y actividades, movilizándonos en las calles en unidad y ampliando la lucha a todos los sectores educativos. Estamos convencidos que, como la historia demuestra, es mediante la participación y la construcción desde abajo de un movimiento estudiantil democrático y combativo, que conseguiremos nuestras reivindicaciones. Por eso tenemos que cuidar nuestros espacios de base, las asambleas, las comisiones, el debate en los cursos, y evitar las divisiones y las “aparateadas” que alejan a los cumpas de la lucha.
Vamos todos y todas a la marcha del 16 de septiembre, a 34 años de “La Noche de los Lápices”, vamos por el aumento del presupuesto educativo, por los planes de obra que necesitamos los secundarios, por los edificios y obras que necesitamos en Sociales y Filo, por los docentes despedidos de FADU, contra la CONEAU y la LES, por las becas doctorales sin acreditar nuestras carreras, y  por todas las reivindicaciones docentes, no docentes y estudiantiles. Vamos por una educación pública, crítica, popular y de calidad.
 Marcha nacional por la educación pública.
Jueves 16 de Septiembre, 18 hs, de Congreso a Plaza de Mayo
  • Aumento de presupuesto
  • Derogación de las leyes antieducativas
  • Reapertura de las paritarias
  • Cierre de las causas y cese de la persecución a estudiantes y docentes



Interestudiantil: Creando movimiento estudiantil.
Nuestro movimiento se extiende, se fortalece, crece en masividad y organización. El “Estudiantazo” que comenzamos los secundarios recorre ya todos los ámbitos educativos de la Ciudad de Buenos Aires. Incluso algunos medios y el propio gobierno nacional temen que el conflicto cruce la General Paz. Para reforzar esta perspectiva el pasado viernes estuvimos todos juntos en una masiva asamblea interestudiantil que reunió a más de 2.000 compañeras y compañeros. Desafiando a una lluvia torrencial y sorteando las dificultades para encontrar un lugar que albergara a tanta gente, una multitud de estudiantes deliberamos durante más de tres horas en la Fac. de Medicina, en un clima de entusiasmo y unidad para continuar la lucha. Estuvimos presentes estudiantes de la UBA, destancándose en gran número los de Sociales, terciarios de Capital y Gran Buenos Aires, estudiantes del IUNA, y estudiantes secundarios de los distintos colegios tomados. Se acercaron también delegaciones de trabajadores en lucha, resaltando la de Paraná Metal que se encuentra actualmente cortando la Panamericana contra los despidos. El surgimiento de la interestudiantil marca un primer paso en la unidad de la lucha educativa y en la articulación de las diversas reivindicaciones, por eso tenemos que cuidarla y apostar a su desarrollo. Para eso es imprescindible que sean las asambleas de facultad o escuela, los centros de estudiantes y cada una de las organizaciones de base las que orienten las discusiones y decisiones de la interestudiantil. Para fortalecer los ámbitos horizontales de decisión que estamos construyendo es necesario evitar las discusiones forzadas, dejar expresar todas las posiciones, y favorecer que sean cada vez más los compañeros y compañeras que tomen la palabra. En este sentido, y a pesar de que las condiciones no eran las mejores para propiciar el debate, la asamblea del viernes tuvo un saldo positivo y nos permitió decidir en unidad los pasos a seguir. Tanto Macri como el gobierno nacional, responsables de la crisis educativa, tendrán que enfrentar a una juventud que no se resigna y que va a dar pelea por sus derechos. Porque este asunto esta ahora y para siempre en nuestras manos.

Los Terciarios en pie de lucha
La gran mayoría de las escuelas normales superiores, en donde se da el Profesorado de Escuela Primaria y se comparte el edificio con el nivel secundario, decidieron apoyar las tomas de los estudiantes secundarios. Esto impulsó la necesidad de que los estudiantes terciarios nos organicemos y empecemos a discutir nuestras propias problemáticas.
Al mismo tiempo, la toma de distintos profesorados en defensa de la educación pública, como el Joaquín V González y el Romero Brest,  entre otros, reactivó la necesidad coordinar entre los estudiantes terciarios. Así se impulsó el encuentro “Interterciarios” que ya está en pleno movimiento. Como en la mayoría de los terciarios no existe Centro de Estudiantes, la lucha de los secundarios sirvió para tomar conciencia de que los terciarios también necesitamos organizarnos para defender nuestros derechos.
Los estudiantes terciarios también sufrimos las políticas contra la educación pública, lo que se expresa en problemas edilicios, de validez de nuestros títulos y la escasez de oferta para cursar.
El espacio “interterciarios” busca unirse a la lucha que lleva adelante la CUES, como así también ayudar a organizarnos a los profesorados en movimiento y comenzar a hacer actividades con reivindicaciones propias de la coordinadora.
De esta forma, se llevó a cabo el Miércoles 8 un corte en Ayacucho y Córdoba, a una cuadra del Joaquín V. Gonzalez y enfrente del Normal 1 y del Alicia Moreau de Justo, donde concurrieron aproximadamente 300 estudiantes de nivel terciario. A su vez, se asistió a la Asamblea Interestudiantil para discutir junto a los estudiantes secundarios y universitarios el plan de lucha y la participación en la marcha del 16 de septiembre.





EN LA
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