agosto 10, 2009

Organizar y luchar para vencer. Documento de discusión de La Juntada

1- Introducción

La Juntada es un espacio que surgió al calor del proceso asambleario y de lucha que se dio durante el segundo cuatrimestre del 2008 a partir de la confluencia en las intervenciones y propuestas, pero sobre todo en la practica de varias organizaciones compañeras y estudiantes independientes que ya veníamos discutiendo y coordinando previamente. Asi es como nos vimos en la necesidad de empezar a consolidar discusiones e intervenciones políticas conjuntas que se propongan superar los esquemas fragmentarios que la política tradicional nos propone: ya sea el vanguardismo, o el permanente reducir la política a un folklore electoral sin miras de organizar un movimiento estudiantil, que esté presente en las aulas y en las calles, no como mero receptáculo de consignas, sino como sujeto político activo

Entonces, decidimos que era hora de dar un paso más allá, e intentar proyectar a toda la facultad lo que creemos es una forma participativa y revolucionaria de hacer política: la unidad en la diversidad de la izquierda. Priorizando los acuerdos, evitando sectarismos mezquinos y debatiendo las diferencias en un clima de compañerismo y tolerancia, donde pudimos llevar adelante la conformación de este espacio. Ese fue el nacimiento de La Juntada, un proyecto político que creemos es una verdadera alternativa de construcción y militancia en nuestra facultad.

Gracias al apoyo de muchos estudiantes, logramos obtener un importante segundo puesto en las elecciones para CEFyL, la mayoría de representantes estudiantiles en la Junta de Antropología y la minoría en Letras. Al mismo tiempo nos dimos la tarea de trabajar conjuntamente en las secretarías que alcanzamos en las elecciones del año pasado. Este trabajo fue muy importante, ya que consolidó la unidad y permitió ampliar el horizonte de nuestras intervenciones más allá de tal o cual agrupación.
 
Este año, los cumpas que formamos parte de La Juntada trabajamos desde las tres secretarias que obtuvimos en las pasadas elecciones. Desde la Secretaria de Cultura y la de Movimientos Sociales, lanzamos la convocatoria abierta a la participación y se organizaron desde allí un montón de actividades (Manifestaciones Culturales cortando la calle Puan, donde se genero un espacio para las distintas expresiones que transitan la facultad, un fanzine mensual – Lo Artesanal -, ciclos de cine y presentaciones de libros), impulsamos también, junto a otras fuerzas, algunos espacios como la comisión abierta de enlace con fabricas recuperadas y participamos activamente de luchas contra el gobierno macrista y la UCEP. Desde la Secretaria General del CEFyL dedicamos nuestros mayores esfuerzos a garantizar que llegue a todos la información de mayor trascendencia que debería garantizar el centro (fecha y hora de reuniones de Comisión Directiva del CEFyL y sus resoluciones, asambleas, comisiones, actas de juntas de carreras.)

Lamentablemente, luego de haber trabajado conjuntamente desde el inicio de La Juntada e inclusive durante el primer cuatrimestre de este año, algunos compañeros han priorizado intereses propios decididiendo en forma unilateral separarse del proyecto. Pero como siempre lo hemos dicho y lo hemos demostrado en la práctica, La Juntada es un espacio queprivilegia ante todo la construcción y la transformación masiva y real del movimiento estudiantil. En ese camino, desdefines de 2008 y principios de 2009 fuimos compartiendo espacios y propuestas con los compañeros de Los Necios que hoy sesuman a La Juntada. Así, este espacio sigue creciendo en los marcos de la unidad y el respeto por la construcción colectiva,impulsando la apertura de los canales de debate y participación estudiantil.

2- Centro

Volvemos a Filo después de las vacaciones de invierno más largas de los últimos años y corremos el riesgo de olvidar como venía la mano antes del boom del alcohol en gel, y eso en época de elecciones es un peligro muy grande que no deberíamos estar dispuestos a correr.

Quizás a la conducción del CEFyL (El Bloque –PO y PTS-) le convenga que esto sea así, pero desde La Juntada creemos que es tiempo de un balance y una reflexión crítica de la calamitosa situación que atraviesa nuestro gremio estudiantil. La situación a la que nos ha llevado la Conducción de un frente electoralista (que con acuerdos superestructurales esperan que olvidemos que no están de acuerdo ni para servir un café), profundiza cada vez más la brecha entre el Centro, que debería ser el espacio de organización y lucha de todos (hoy reducido a un grupo de iluminados que lleva la bandera sin nadie atrás), y el conjunto de los estudiantes.
 
La política sectaria, la discusión de la mínima diferencia, la megalomanía y el luchismo radical de los discursos de vanguardia, tienen como contracara un sinnúmero de derrotas, el vaciamiento de los espacios de participación y el achatamiento general de la vida política de nuestra facultad. No somos ingenuos, no creemos en la generación espontánea de la participación, pero es claro que estos grupos, que conducen los centros desde que fueron recuperados de la Mafia Morada, han mostrado una incapacidad preocupante para reflexionar sobre la propia responsabilidad en este panorama. Ni hablar de poder desarrollar algún proceso de lucha que no concluya con el agotamiento, la fractura y la derrota. Corresponde a las conducciones del movimiento estudiantil cambiar esta forma de encarar los procesos de lucha, o el movimiento estudiantil deberá ser quien cambie a estas conducciones.

Creemos que es momento de repensar el rol que debe cumplir el Centro de Estudiantes como herramienta gremial. El Centro de Estudiantes no puede ser un apéndice de la organización que lo conduce, debe tener una política y una identidad propias, debe privilegiar el consenso por sobre la imposición. Queremos construir un nuevo Centro de Estudiantes cuya radicalidad se mida por su incidencia en la realidad y su capacidad transformadora y no sólo por las palabras en un volante. Queremos un nuevo Centro que se referencie entre los estudiantes no sólo por ser una fotocopiadora, sino un espacio real de participación, organización y lucha que pueda reconstruir el nexo y la confianza entre la organización gremial y los estudiantes. Un Centro transformado y transformador que luche, que gane y que sea un actor de peso que contribuya al desarrollo del campo popular y el cambio social, sin olvidarse de dar respuesta a nuestra cotidianeidad como estudiantes de Filo.

3- La situación de la UBA
 
La UBA atraviesa problemas muy graves que afectan no sólo su funcionamiento sino también a la calidad académica y a la formación docente-estudiantil. La base de estos problemas se halla en el escaso presupuesto que desde el Gobierno Nacional se destina a las universidades públicas. Dicho presupuesto es totalmente insuficiente para afrontar siquiera el normal funcionamiento de la Universidad (mantenimiento de los edificios, salarios, subvenciones a proyectos de investigación, etc.). La escasez de presupuesto, por ende, refuerza las tendencias privatizadoras y a los sectores de la UBA que se acomodan y sacan beneficios de los negocios con empresas e instituciones privadas.

Lo mas sintomatico de las “nuevas facultades” es la forma que toma la extorsión presupuestaria. Alli donde los subsidios privados son mayores (derecho, Medicina y Economicas, Arquitectura), también es significativa la inserción de las empresas en los contenidos curriculares y la dependencia económica del sector privado, por medio de las pasantias y convenios, antes que del gasto publico del estado. En numeros, un 41 por ciento de los recursos de la UBA provienen del capital privado.

Otro problema muy importante, y que ha sido tema de debate y conflicto, es el de la democratización de los órganos de gobierno de la UBA y sus facultades (ya mencionado más arriba). Desde La Juntada consideramos imprescindible la democratización de todos los espacios de co-gobierno de la UBA, y consideramos que más allá de la discusión formal acerca de qué cantidad de representantes debe tener cada claustro, la discusión en torno de la democratización es fundamentalmente una discusión sobre qué proyecto político y educativo queremos para la UBA (podríamos preguntarnos por ejemplo, ¿de qué serviría tener mayoría estudiantil en una universidad hegemonizada por los sectores más conservadores y neoliberales?). Por eso la lucha por la democratización es una lucha política contra aquellos sectores que, encabezados por el rector Hallú y la Franja morada, intentan defender sus intereses sectoriales y privatizadores. Ante esto tenemos que levantar un proyecto de Universidad distinto y discutir con el conjunto de los estudiantes un programa de defensa de la educación publica, gratuita y laica.
Para nosotros resulta cuestionable caracterizar este proceso como un triunfo, cuando el resultado fue la imposición de un estatuto a todas luces reaccionario que profundiza las tendencias privatistas y la consolidación del carácter antidemocrático del co-gobierno.

Creemos que el proceso del 2006 comenzó mal parido en tanto no hubo un trabajo mínimo de agitación y propaganda previo a las acciones directas por parte de los centros y la conducción de la federación. El conflicto estaba en puerta por la reconfiguracion de fuerzas ante las elecciones, pero ni la direccion de la FUBA principalmente ni el resto de la izquierda supo legitimarse con tiempo para intervenir posteriormente con mayor ímpetu y participación estudiantil.

No pudimos mover los cimientos que sostienen a las castas y les permiten enquistarse en el Consejo Superior y la asamblea universitaria. Esas bases son el poder local que se construye en cada facultad de la UBA, son los órganos de gobierno y sus decanos, que desde ahí, y no desde el vacío político, intervienen en las elecciones de rector y el Consejo[1].

Ahí, vuelve el primer problema, y la carencia de todo el movimiento de no haber aprovechado las circunstancias de instalación mediática, del debate para trabajar en cada territorio, en cada facultad, y cuestionar allí directamente las relaciones de poder, donde las camarillas no tienen la fuerza que en el Consejo Superior o la asamblea.

Para nosotros la conducción del MST, PO y PCR fue en aquel entonces un avance en los centros de estudiantes frente a lo que fue la mafia burócratica de la franja. Pero frente a los resultados posteriormente obtenidos nosotros estamos por otro tipo de conducción, una que sepa pelear y ganar. Nosotros queremos discutir programas, pero no para delimitarnos sectariamente. Los programas kilométricos y pretenciosos que terminan siendo derrotados en las luchas superficiales, sólo desmoralizan al movimiento estudiantil y nos aísla de nuestros compañeros. Nosotros luchamos por poner en pie un estudiantado que confluya con los trabajadores y el pueblo a través de las luchas y los triunfos, y que lo haga como sujeto de transformación social, con reivindicaciones propias y compartidas aportando con responsabilidad desde su propia trinchera.

4- Filo: la administración de la miseria
 
En este contexto, Filo no es la excepción de la UBA. La política del actual decano Hugo Trinchero no es ajena a las líneas generales que se imponen desde el Rectorado. A pesar de tener un discurso de corte progresista, el decanato practica una adaptación a la miseria presupuestaria que en filo se expresa en aulas superpobladas, docentes ad honorem, problemas edilicios, etc. Las propuestas realmente progresivas que han surgido se han logrado a partir de las iniciativas y luchas que hemos dado los estudiantes junto a los docentes.
 
El trincherismo ha aparecido como la alternativa a los denominados “modernos”[2]. Sin embargo, en busca de apoyo para luchar contra estos últimos, ha hecho gala de prácticas clientelares y entrega de espacios de poder y gestión a sus “amigos”. Incluso, a la hora de avanzar contra las conquistas de los estudiantes y los docentes, la política del actual decano revela sus verdaderas dimensiones y características. Ejemplos de esto son el intento por impulsar la Reglamentación de la Carrera Docente a fines del 2007 y mas recientemente, a fines del 2008 cuando se pretendió reglamentar las cátedras paralelas. Además de lo negativo de la intención política, en estos casos se reveló el concepto de “democracia” que se quiere imponer desde el decanato al conjunto de la comunidad universitaria, puesto que estas medidas siempre intentan ser aplicadas sin iniciar un debate previo con la comunidad educativa de filo.
 
Esto demuestra que más allá de las apariencias la actual gestión no ha modificado en nada fundamental las viejas prácticas que lo precedían, sino que en lo esencial ha continuado aplicándolas.[3]


La Juntada entiende que existe una interdependencia central entre la lucha gremial y la lucha académica, por lo tanto entre ambos espacios de organización. Ya que cualquier Programa, propuesta o proyecto se conquista por la acumulación de fuerzas en la lucha. No se concretan si la movilización no se desarrolla, por más “confiable” que sea el representante en cuestión. Esto a su vez implica que el consejo no puede ser solo una tribuna de denuncia, sino que debemos trascender esta limitación y realmente meter presión trabajando por la ampliación de nuestro clautro estudiantil y el pago de los viajes a congresos por ejemplo.

Consideramos que el rol de los consejeros estudiantiles en un espacio tan antidemocrático como el consejo directivo debe ser de elevar propuestas y proyectos a realizar junto con procesos asamblearios y de participación. En este sentido La Juntada plantea el Concepto de no autorrepresentación, esto es, de representación exclusiva de nuestras agrupaciones o frentes, sino como expresión real de las luchas de nuestro claustro estudiantil.

5- Consejo
 
Actualmente la universidad, productora de conocimiento e investigación, se encuentra en tensión entre el proyecto neoliberal en que el conocimiento está al servicio del mercado (defendido tanto por sectores abiertamente reaccionarios como por supuestos progresistas) y quienes pretendemos una universidad productora de conocimiento crítico acorde a las necesidades del pueblo.
 
Demás está decir que el Consejo Directivo (órgano de co-gobierno de la Facultad) es un espacio de carácter antidemocrático. Un sector minoritario -el claustro de Profesores- se cristaliza como “casta” en el poder y a través de redes clientelares y acuerdos espurios configuran los mecanismos para mantener el control sobre nombramientos, rentas, concursos, investigaciones, becas, posgrados, publicaciones en todos los niveles, etc. Aspectos fundamentales en la carrera académica, que funcionan, en su lógica, como moneda de cambio de favores y alianzas. La repartija de estas “monedas” se realiza en los órganos de gobierno de la universidad.
Casi 100 años después de la Reforma Universitaria del `18, que mediante la lucha impuso el gobierno tripartito e igualitario, hoy estos órganos de igualitarios tienen poco y nada. La pelea es en y contra esta estructura antidemocrática y sólo va a cambiar con la fuerza de la organización colectiva y de base.

Desde La Juntada creemos que en la lucha por la democratización de las facultades y de la universidad todos los espacios son válidos y potenciales elementos de transformación. Entendemos que la pelea debemos darla en simultáneo en las calles, en las aulas, en los cursos, con nuestros compañeros y también en el terreno institucional. Por eso apostamos a que la representación estudiantil en Consejo Directivo realmente sea la voz de los estudiantes y no la auto-representación de quien se sienta ahí, de su fuerza o de su partido. Creemos que debe existir una relación más fluida entre los estudiantes y su representación en el Consejo: tenemos que generar los espacios para que esto suceda, debatir en los cursos, hacer presente cada una de las discusiones que se dan en el consejo, para que los proyectos presentados por los representantes del claustro estudiantil y los posicionamientos sean verdaderamente los de los estudiantes. Esta pelea, creemos, debe darse todos los días, en cada sesión, en cada una de las comisiones, y no sólo cuando una situación que se torna irreversible nos obliga a movilizarnos.
 
Además de luchar en las aulas y en las calles por la producción y sentido del conocimiento (qué) y apropiación del mismo (para quién), desde La Juntada nos proponemos llevar esta disputa a los órganos de co-gobierno de la universidad. Luchar por la democratización de la conformación de los mismos y por la democratización del conocimiento, para que de una vez por todas, la universidad se pinte de pueblo.

Creemos que durante el conflicto de la carrera de Historia durante el cuatrimestre anterior mantuvimos una actitud coherente al priorizar la patricipación masiva, la formulación de un programa , y la unidad con el claustro de graduados para profundizar el proceso.

6- La democratización de las carreras

Democratizar la universidad no sólo es cambiar sus órganos de gobierno, sino transformar las prácticas cotidianas, discutir la producción del conocimiento y las posibilidades de acceso a mayor numero de estudiantes a la producción científica (ya sea vía becas u oferta de seminarios).
 
Es fundamental alcanzar la participación masiva de estudiantes y profesores en una discusion seria acerca de la reforma del plan de estudios. Nosotros lucharemos por quebrar el caracter arbitrario de la division de claustros entre docentes y graduados, asi como luchamos por ampliar las opciones académicas y pedagógicas de las cátedras paralelas.


Estamos en contra de la division docentes-graduados porque esta condicion jerarquiza políticamente (y otorga por lo tanto mayor poder a la hora de establecer concursos y otorgar becas) a una minoría de docentes concursados, que en el consejo directivo tienen 8 representantes. En cambio los graduados, o sea la mayoria de los docentes tienen 4 representantes, estando fuertemente vinculados (en relación de dependencia) al poder político de los docentes concursados.
 
En este sentido nosotros diferenciamos lo que es una jerarquia académica de lo que es un espacio politico. Consideramos que aquellos espacios institucionales referidos a la administración política de la facultad (como el consejo directivo) deben ser elegidos con un criterio de maxima democracia entre los claustros. Pero aquellos espacios que refieren a responsabilidades académicas, y por lo tanto a pericias y especializaciones específicas deben resolverse por concurso; como son las titularidades de las cátedras, y la jefatura de los institutos. Cada cátedra puede organizarse a su modo, pero lo fundamental es elevar el nivel científico de nuestras carreras, la amplitud de métodos y visiones, y las oportunidades de participación (de docentes, graduados y estudiantes) en la elaboración de nuevas propuestas.

En las aulas los estudiantes discutiremos y cuestionaremos. La Juntada tiene como vocación conquistar todos aquellos elementos que amplifiquen nuestra voz y nos abran mayores posibilidades de adscripciomes, de seminarios, de participación en encuentros y congresos de nuestras carreras, exigiendo siempre que sean reconocidos y bancados por la facultad.

7- De pingüinos y bigotudos (escenario nacional y ciudad)
 
El escenario nacional de este 2009 se ha desarrollado como un año signado políticamente por la profundización del debilitamiento del gobierno kirchnerista y el preocupante avance de los sectores más conservadores de la sociedad. En este contexto de disputa político-económica entre los sectores dominantes, crisis financiera internacional mediante, han sido una vez más los sectores populares la variable de ajuste.
 
Mientras el gobierno de Cristina Fernández insiste en cierta retórica progresista, se evidencian contradictoria y cotidianamente sus medidas regresivas a través de hechos como el religioso pago de la deuda externa, la entrega de los recursos naturales estratégicos, las polarización social, el aumento de la desocupación, el trabajo en negro, la inflación, los salarios insuficientes, el sostenido aumento en las tarifas de los transportes y el ahogo presupuestario hacia áreas sensibles para las mayorías populares como la vivienda, la salud y la educación, por sólo resaltar algunas de las más destacadas por su gravedad. Desde el llamado conflicto del campo, (que aglutinó simultáneamente a sectores patronales agrarios, partidocracia, ciertas capas medias urbanas, grandes medios y hasta algunas expresiones de la izquierda como el PCR, MST e IS) la decisión del gobierno fue seguir transitando cada vez más una opción anti-popular que se mostró a las claras a partir del alejamiento respecto de los movimientos sociales que incorporó en su seno a partir del 2003, para terminar de lleno presidiendo el aparato prebendario del PJ y cerrando filas con la burocracia sindical para disciplinar a los trabajadores y obturar posibles desbordes sociales en un contexto de crisis capitalista y lento pero alarmante cierre de fuentes de trabajo.

Este sinuoso rumbo del proyecto kirchnerista permitió a la derecha más clásica posicionarse de modo oportunista como una oposición que, inestable en sus comienzos, logró captar el gran descontento contra el gobierno en las principales ciudades y el interior del país. Las distintas opciones políticas de la reacción hoy empiezan a ser impulsadas por los grandes medios de comunicación como la inevitable continuidad gubernativa pos-kirchnerista. En este marco, más allá del 24 % obtenido por Pino Solanas y un cierto declive en la cantidad de votos obtenidos por Gabriela Michetti, desde La Juntada evaluamos con preocupación la consolidación en la ciudad autónoma de Buenos Aires del gobierno macrista que busca profundizar medidas de ajuste, privatistas y represivas en detrimento de muchos y en beneficio de unos pocos. Así, la sub-ejecución de presupuesto en la salud, la negativa a otorgar aumentos a los docentes, la falta de infraestructura en las escuelas, los despidos masivos de trabajadores estatales, los negocios inmobiliarios, la puesta en funcionamiento de la patota parapolicial de la UCEP (unidad de control del espacio público) y la reciente designación del represor Jorge “Fino” Palacios como jefe de la policía metropolitana nos demuestran que si alguien tenía dudas del carácter reaccionario del gobierno de Macri ya tiene más de un “botón” de muestra como para entender la realidad de sus regresivas políticas. En este sentido, nos parece esencial tener en cuenta que hoy el campo popular y el movimiento estudiantil como parte del mismo, se encuentran en una desfavorable situación respecto de las clases dominantes y que se abre una situación en la cual debemos promover la unidad de acción en pos de obtener conquistas y defender las ya conseguidas. Por esto, desde el comienzo, cada una de las fuerzas que componemos La Juntada participamos activamente de la coordinadora de lucha en la ciudad, La dignidad no se privatiza, como forma de promover la denuncia concreta en contra de las funestas medidas del gobierno macrista y a su vez planteando en la praxis la necesidad de un movimiento estudiantil que pelee por sus propios reclamos a la vez que se sume al accionar del conjunto de los sectores populares afectados por los que están destruyendo Bueno Aires.
 
En este contexto, desde La Juntada creemos que sigue siendo una tarea pendiente para el campo popular la construcción de una alternativa política capaz de plantear un modelo de país para las grandes mayorías, priorizando el trabajo, la salud y la educación para todos por sobre los intereses privados . Pero creemos también que la construcción de dicha alternativa debe reflejarse en cada espacio donde nos toca actuar, construyendo poder popular en cada ámbito como base para el proceso de construcción de una alternativa más general. Y es por esto que cada una de las agrupaciones y los compañeros independientes confluimos en La Juntada, con la firme convicción de refundar el Centro de Estudiantes en pos de sacarlo del letargo en que ha caído los últimos años, para plantar al movimiento estudiantil como un actor real y de peso en la escena política en pos de la edificación del cambio social.
 
Por todo esto, pensamos además que para estas elecciones en Filo existen proyectos muy distintos entre la actual conducción del Centro de Estudiantes (“El Bloque” – PO y PTS) y el espacio de la izquierda independiente que impulsamos desde La Juntada. Los compañeros tienen una visión sesgada de la construcción política y se la imprimen al Centro de Estudiantes. Esto no es un problema menor, puesto que necesitamos un Centro lleno de estudiantes, con vida, para tener fuerza al momento de movilizar y obtener nuestros reclamos. Nadie lucha simplemente para decir que lucha. Las luchas por más presupuesto y por la democratización que necesitamos impulsar contra el gobierno nacional, el rectorado y el decanato tenemos que encararlas con el objetivo de ganar. En el mismo sentido pensamos el accionar respecto del gobierno de la ciudad. Para eso necesitamos más participación y compromiso estudiantil en nuestro gremio.

8- La lucha por Nuestra América unida y liberada
 
“…en eso los norteamericanos tienen razón, todos los que luchamos por la liberación de nuestros pueblos luchamos al mismo tiempo, a veces aunque no lo sepamos, por el aniquilamiento del imperialismo y todos somos aliados aunque a veces tampoco lo sepamos, aunque a veces nuestras propias fuerzas las dividamos en querellas internas, a veces en discusiones estériles, dejamos de hacer el frente necesario para luchar contra el imperialismo pero todos, todos los que luchamos honestamente por la liberación de nuestras respectivas patrias, somos enemigos directos del imperialismo”
Ernesto “Che” Guevara, “A los argentinos”

Para nosotros es fundamental aprovechar el peso que tiene la izquierda en buena parte del claustro estudiantil de una Universidad tan importante como es la de Buenos Aires, para orientar un movimiento estudiantil masivo, que se sienta solidario y forme parte activa de la lucha de los pueblos latinoamericanos. Cuando observamos tristemente como el estudiantado engrosa las filas de la reacción en países como Bolivia y Venezuela, donde la universidad sirve de trinchera a las élites en retirada, no hacemos más que refirmar estas convicciones. En nuestro país donde a nivel del movimiento estudiantil podríamos tener una realidad distinta, el rol de buena parte de la izquierda no ha sido, en nuestro criterio, el mejor. En un caso impulsando el apoyo a la patronal agraria en el último conflicto nacional, en otros por una indiferencia hacia los problemas latinoamericanos y un acérrimo sectarismo en la interpretación de los procesos populares en curso.
En varios países, en particular en Venezuela y Bolivia, tenemos en marcha procesos abiertos de lucha popular y antiimperialista. Es importante, desde nuestro punto de vista, más allá de las opiniones críticas o reservas que podamos tener, que apoyemos y sigamos con atención estos procesos. Sobre todo evitando recaer en la crítica fácil de la diferenciación meramente teórica, como suele hacer la izquierda tradicional argentina, que se la pasa inspeccionando revoluciones ajenas, cuando debería ocuparse un poco más de construir la propia. Porque la realidad es que el pueblo argentino y las fuerzas revolucionarias venimos de una dura derrota histórica y una profunda desorganización. Es fundamental, por lo tanto, que sepamos observar y aprender de los pueblos que se organizan, luchan y avanzan en el marco de los condicionamientos históricos del presente.

El reciente golpe de Estado en Honduras para evitar la convocatoria a una Asamblea Constituyente y la instalación de bases militares norteamericanas en Colombia, ponen de manifiesto la magnitud de un conflicto social y político que marcará la impronta de los tiempos que se avecinan en América Latina. El imperialismo yanqui (ahora con piel de cordero) y las burguesías autóctonas rechazan todo tipo de ampliación de las bases de participación popular y de alteración profunda, no sólo del capitalismo, sino de la lógica neoliberal misma. Las negociaciones por Honduras realizadas en Costa Rica, que no fueron más que una maniobra del Departamento de Estado para ganar tiempo, ponen esta realidad de manifiesto. Como lo ha señalado el Comandante Hugo Chávez “Mientras tanto, los gorilas intentan estirar los días de su usurpación, de espaldas al mundo. En este contexto, es claro que la supuesta intermediación del presidente Arias, responde sólo a la preservación de los intereses de Estados Unidos: el plan que formuló -y que no estaba entre sus atribuciones- consiste en la vuelta de Zelaya a la Presidencia, pero atado de pies y manos”.

Por eso, no se trata de moderar los caminos o de disfrazar claudicaciones bajo un manto de “realismo”, al contrario, la mejor defensa para nuestros pueblos es el ataque, profundizando la organización y la lucha popular en las calles y los barrios, en las fábricas y los campos, en las escuelas y universidades.


[1] Si en Comahue el conflicto fue más rico, mas activo y mas extenso en el tiempo que en la UBA, se debió entre otras razones a que la asamblea nunca pudo constituirse o elegir sus miembros porque la lucha estudiantil corto ese proceso al cuestionar la elección de los decanos y consejeros para la asamblea universitaria. Esto afectó a los órganos de poder local de la UNCo radicados en cada facultad y repercutió por derivación en el poder central.
[2] No olvidemos que el decano asume con un programa firmado de conjunto con la CEPA y el MST, a espaldas de cualquier proceso de lucha y de debate estudiantil.
[3] Si bien cede en algunos reclamos, esto se debe a la movilización, y a una mera lucha entre facciones burocráticas pujando por controlar el decanato, las decisiones políticas y la academia en nuestra facultad.

mayo 28, 2009

Educacion Pupular: Lo publico vs. lo privado

En el marco del Primer Foro Nacional de Educación para el Cambio Social
te invitamos a la Actividad Pre-Foro en la
Facultad de Filosofia y Letras

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 MÁS INFORMACIÓN SOBRE FORO Y PREFOROS:
http://educacionparaelcambiosocial.blogspot.com
foro.educacion09@gmail.com

SI QUERES VIAJAR A LA PLATA MANDANOS UN MAIL A viajaalforo09@gmail.com Y COORDINAMOS PARA IR TODOS JUNTOS!

mayo 15, 2009

I Foro Nacional de Educación para el Cambio Social

5, 6 y 7 de junio -2009-
Universidad Nacional de La Plata

Este foro comienza a ser concebido desde la profunda necesidad de transformar radicalmente un sistema político, económico y social sentado en relaciones históricas de saqueo, dependencia y explotación. Desde el encuentro, y con la unidad popular como horizonte, alzamos la voz para construir un nuevo paradigma de relación entre los sujetos, entre las organizaciones e incluso con la naturaleza.  


Somos un grupo de organizaciones estudiantiles universitarias, secundarias y terciarias de Argentina (Córdoba, Buenos Aires, Lujan, Rosario, Santa Fe, La Plata, Comahue, Mar del Plata, Río Cuarto, La Matanza y Tandil) que día a día llevamos a cabo una lucha por transformar esta sociedad desigual, desde principios comunes de acción como la democracia directa, la autonomía, la formación colectiva y la horizontalidad; concientes de que éstos no son fines en sí mismos, sino medios para alcanzar aquello por lo que luchamos.

En este camino nos encontramos con la necesidad de cuestionar la educación que recibimos desde nuestros inicios, en todos los ámbitos e instituciones donde se procura formarnos como sujetos dóciles pero hábiles para el desarrollo y el crecimiento de un sistema que necesitamos cambiar. Reconociendo que existen acciones de resistencia y oposición a su interior, vemos que la educación, en su forma, contenido y contexto, es entendida como una mera herramienta de supervivencia y perfeccionamiento de las relaciones capitalistas de producción. Sin embargo, otra educación es posible: en toda nuestra Latinoamérica se vienen dando otras prácticas educativas que apuestan a construir un sujeto crítico, libre y creativo.

Estos son los motivos que nos llevan a organizar este Foro Nacional de Educación para el Cambio Social que realizaremos los días 5, 6 y 7 de Junio en la Universidad Nacional de La Plata. Allí discutiremos sobre la educación tradicional que muchas veces deja de lado la historia de nuestros pueblos, segrega a la mujer y reproduce la cultura dominante; reflexionaremos sobre ella no sólo para analizarla, sino para contraponer otro proyecto educativo, otro proyecto de sociedad: latinoamericanista, con perspectiva de géneros y centrada en las necesidades, deseos y voluntades del pueblo, y no de las empresas o sus gobiernos funcionales. No creemos que este proyecto pueda generarlo ningún sector de la sociedad aislado, por eso apostamos a un Foro multisectorial, donde se encuentren diferentes expresiones del pueblo y puedan entrar en dialogo en un espacio de reflexión crítica, socialización de experiencias, y construcción colectiva de conocimientos.

Son muchas las aristas que involucran estos debates, pero en estos tres días proponemos centrarnos en los siguientes ejes:

*Proyectos educativos en América Latina

*Mercantilización del conocimiento y precarización laboral

*Experiencias alternativas de educación

*Educación y arte

*Educación y géneros

*Educación y organización gremial

*Formación profesional y técnica ¿para qué? ¿Para quiénes?

*Hacia otra reforma educativa


Por último, entendiendo que el proceso educativo no puede seguir atrincherándose en recintos académicos, sino que debe interactuar con la sociedad en la que es producido, se realizarán en el transcurso del foro pasantías con distintas experiencias de educación popular en barrios del conurbano platense, fomentando así el intercambio de experiencias, valores y aprendizajes.

Actividades Pre-Foro en la Universidad de Buenos Aires

14 DE MAYO - 19:00hs., Facultad de Ciencias Económicas
"LA EDUCACION COMO MERCANCIA: Un paso atrás"
- Ariel Lager
- Mercedes D`alessandro

21 de MAYO - 19:30hs., Facultad de Psicología
"EDUCAR: DECONSTRUCCION DE IMAGINARIOS Y REALIDADES. ¿UN CAMINO A LA LIBERTAD?"
- Claudio Rocca
- Vanesa Cassal

26 de MAYO - 21hs, Facultad de Ciencias Sociales -Sede Ramos Mejía - Auditorio
"Los debates educativos en América Latina Hoy: entre neoliberalismo y experiencias alternativas"
- Juan Wahren
- Alejandro Blanco
- Juan Pablo Nardulli

28 de MAYO18:30hs Facultad de Derecho


¿Cómo afectaron las reformas educativas de los `90 el derecho al acceso a la educación?


- Beatriz Rajland (Docente Teoría del Estado)

29 de MAYO - 19hs Facultad de Filosofía y Letras
"Educación popular: Lo publico Vs. Lo Privado desde la perspectiva de las experiencias educativas de organizaciones y movimientos sociales"
- Roberto Elisalde
- Integrantes del Jardín del MTR
- Integrantes del sector educativo del FPDS
- Martín Cortes y Hernán Ouviña (Docentes de Sociología Política UBA)


Cronograma
http://img54.imageshack.us/img54/9726/cronogramafinal.jpg(click para agrandar)

Cartilla-Dossier

(click para abrir)
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiXOvjI7tUJtzeDvbFA0hqMjb_sQHr9VdDCCYhwLKRmzB2TJsrCbuuvZFrrvRXoi8syzjjag35Jq131uunS_n_RcyGzFshTwUVHsFM9dgvp5JsiFQor8aPMbnuxqhtzy1CbOvoFIvrTwrs/s512/dossier%20foro=texto%20liviano.jpg

Contacto: foro.educacion09@gmail.com




mayo 08, 2009

Retomar HOY las banderas del Cordobazo

Por La Juntada
Artículo publicado en la Revista del CEFyL
 
Articular históricamente el pasado no significa conocerlo “tal como verdaderamente fue”. Significa apoderarse de un recuerdo tal como éste relumbra en un instante de peligro.
Walter Benjamin

Ya volveremos y si no volvemos, seguiremos en el llano. Nosotros somos del llano, Susana, somos de abajo, somos los humildes, los que luchan por el bien, sin querer nada más que su parte, como la de todos (…) Si nosotros gozamos en la lucha, no en las roscas, trenzas y todas las porquerías de esas mínimas ambiciones. El sentido de nuestra vida es la lucha.
Cartas del Gringo Tosco

Recordar “el Cordobazo” es evocar una de las más memorables jornadas de lucha del pueblo argentino. En esas acciones de mayo del 69 se conjugaron muchos elementos positivos: la unidad obrero-estudiantil, el método de la acción directa, el desborde de la burocracia sindical por las bases, la emergencia del clasismo, la derrota de la policía. Haremos una pequeña reconstrucción de esas jornadas y el contexto en que se desarrollaron, para iniciar una reflexión y plantearnos algunos interrogantes de cara al presente: ¿Qué cambios ha sufrido la clase trabajadora desde entonces? ¿Y el movimiento estudiantil?¿Es lícito plantearnos el objetivo de la unidad obrero-estudiantil en los mismos términos actualmente que en la Argentina de 1969?¿Cuáles son las formas de construcción e interpelación más adecuadas para plantearnos el objetivo de unir la lucha estudiantil con el resto de los sectores populares en las condiciones presentes?

El contexto y los hechos

En primer lugar, el Cordobazo no puede entenderse sin recuperar el contexto internacional de la época y la tradición de lucha del movimiento obrero. Fue fundamental el cambio producido por el advenimiento de la dictadura de Onganía sobre el conjunto de la sociedad y, en particular, en el movimiento estudiantil. Las luchas de liberación se desarrollaban en todo el mundo con la influencia decisiva de la revolución cubana, que planteaba la posibilidad concreta de la construcción del socialismo en América Latina. En cuanto a nuestro país, los duros años de la Resistencia peronista habían fogoneado a miles de activistas, y un año antes, el 1º de Mayo de 1968, había sido fundada la combativa CGT de los Argentinos, conducida por el gráfico Raymundo Ongaro. El movimiento estudiantil, que había pasado del más rancio gorilismo a vivir sus años de oro del “cientificismo”, durante los 60 comenzó a unirse poco a poco a las luchas populares, hasta salir abiertamente a las calles a partir de la dura política del onganiato inaugurada por la “noche de los bastones largos”.

La descripción de los hechos puntuales del Cordobazo la dejamos en manos de unos de sus principales protagonistas, el dirigente de Luz y Fuerza en Córdoba y representante local de la CGTA, Agustín Tosco:
“El día 29 de Mayo amanece tenso. Algunos sindicatos comienzan a abandonar las fábricas antes de las 11 horas. A esa hora el Gobierno dispone que el transporte abandone el casco céntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administración Central, pretenden organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y son atacados con bombas de gases. Es una vez más la represión en marcha. La represión indiscriminada. La prohibición violenta del derecho de reunión, de expresión, de protesta.
Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las fábricas de la industria automotriz van llegando a la ciudad. Son todas atacadas y se intenta dispersarlas. El comercio cierra sus puertas y las calles se van llenando de gente. Corre la noticia de la muerte de un compañero, era Máximo Mena del Sindicato de Mecánicos. Se produce el estallido popular, la rebeldía contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocede. Nadie controla la situación. Es el Pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudan. El apoyo total de toda la población se da tanto en el centro como en los barrios. (…) En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la luz, el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jóvenes y viejos, de hombres y mujeres. Ese fuego que es del espíritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares ya no se apagará jamás.”

Los principales impulsores y protagonistas del Cordobazo fueron las organizaciones obreras locales, fundamentalmente el SMATA y Luz y Fuerza, y los detonantes centrales fueron los “descuentos zonales” y la derogación el 13 de mayo del sábado inglés en varias provincias. El movimiento estudiantil jugó un rol fundamental en las jornadas de lucha popular. Las semanas anteriores habían estado signadas por movilizaciones estudiantiles y feroces represiones que dejaron varios muertos. En Corrientes, en el marco de una protesta por la privatización del comedor universitario, fue asesinado por las fuerzas policiales el estudiante Juan José Cabral. “En respuesta, la CGT de Corrientes y la federación de comerciantes cumplió un paro de repudio. En Rosario, los estudiantes universitarios decidieron suspender las clases y organizar un acto para el día siguiente. En este acto, la represión policial cobró una nueva víctima, el estudiante Adolfo Ramón Bello. Movilizaciones similares en Tucumán y La Plata también desembocaron en violentos enfrentamientos con la policía. La CGTA de Rosario convocó a un paro general para el día 23 de mayo. El 20, Ongaro encabezó una Marcha de Silencio en la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires, que fue reprimida con un saldo de 20 heridos y 160 detenidos. Se sucedieron enfrentamientos callejeros entre la policía y los estudiantes en Tucumán, La Plata, Resistencia, San Juan y Salta. Fue muerto, en Rosario, el estudiante de 15 años y obrero metalúrgico Luis Norberto Blanco”[1]. Es interesante resaltar, que aún en esta época donde el movimiento obrero tenía un peso específico en la realidad política nacional, el movimiento estudiantil se organizaba y masificaba en torno a sus propias demandas (comedor universitario y otras), y desde allí, en un contexto histórico que lo facilitaba, establecía sus relaciones con la clase obrera y el conjunto de las luchas sociales. 

La emergencia del clasismo

El Cordobazo fue un ejemplo de lucha popular por su tendencia a la unidad, por la alianza de obreros, estudiantes, profesionales y clase media en general, por la radicalidad de sus métodos, y porque le dejó los días contados a la dictadura de la “Revolución Argentina” que se jactaba de no tener fecha de vencimiento. Pero sobre todo, por lo que significó para el futuro de la lucha de clases nacional, el desarrollo significativo del clasismo, de las organizaciones político-militares y de la izquierda revolucionaria que militaba tanto fuera como dentro del peronismo. Ese proceso, como sabemos, fue derrotado por la acción fascista de la derecha y culminada por la sangrienta dictadura militar del 76.

Es necesaria una reflexión sobre las características de la renovada influencia del marxismo en el movimiento obrero y la emergencia del clasismo, particularmente fuerte en los gremios del interior. Luego del Cordobazo, la creciente agitación de las bases, establece un marco más propicio para la influencia de las diversas corrientes de izquierda en la clase trabajadora, que se desarrollará en los años siguientes como no lo hacía desde 30 años atrás. “Sin embargo, corresponde subrayar que esto sólo fue una brecha parcial en el monopolio peronista. Los trabajadores de esos sindicatos se mantuvieron, en una mayoría abrumadora, leales al peronismo, y si bien ese peronismo de los obreros se abrió a una diversidad de ideas y contradiscursos de corte nuevo, en el sentido político más inmediato su apoyo a los nuevos dirigentes no se basó en la identificación política. Un militante del sindicato de Luz y Fuerza en Córdoba explicó el apoyo de sus compañeros a Tosco, quien no era peronista, en los siguientes términos: “La mayoría del gremio es peronista, pero votaron a Tosco como dirigente sindical. Lo conocemos por más de 15 años, es honesto, capaz, probado en la lucha contra la patronal” (…) Lograron movilizar a sus bases y adoptar un papel político que desafiaba al régimen y preconizaba una revolución socialista. Pero esa movilización se basó en gran medida en una lealtad a la combatividad y la honestidad de los líderes antes que en factores específicamente ideológicos”[2]. Expresión de ello, entre otras cosas, es el rechazo a las candidaturas electorales que le hicieron a Tosco distintos sectores de la izquierda, sobre lo cual su entonces compañera Susana Funes, explica: “La verdad es la verdad, y la verdad es que Agustín no siguió con su candidatura porque entendió que Perón era un contrincante difícil, los trabajadores respetaban a Agustín, lo querían, habían luchado por su liberación y sabían muy bien la diferencia entre él y los caciques sindicales, pero la clase obrera en su mayoría era peronista”[3]. Otro caso que corrobora este fenómeno es lo dependiente que fue la fortaleza de la CGTA del conocido “movimiento pendular” de Perón, que Ongaro denominaba el “tacticaje”. En los hechos, la CGT de los Argentinos pudo surgir con un peso específico en la clase obrera en la medida en que Perón decidió darle aire para combatir a Vandor y su proyecto de un “peronismo sin Perón”, pero cuando el General decidió restarle apoyo y llamó a la “unidad sindical” en torno a las 62 organizaciones la CGTA se vio rápida y severamente debilitada. Por tales motivos, Tosco consideraba profundamente sectarias las posturas del SITRAC-SITRAM, que atribuía a la influencia de la intelectualidad pequeño-burguesa de quiénes redactaban el periódico SITRAC: “Pocas veces he visto tanto sectarismo, tanto engreimiento y falta de humildad y sencillez proletaria. Sinceramente me dan asco por su desprecio a todo lo que no sea ellos[4]. Al mismo tiempo rechazaba las respuestas de Atilio López por oponerles un discurso “nacional y anticlasista”, porque “lo nacional, ¿qué es? Antepuesto a clasista, ¿qué es? Es el lenguaje de Rucci de Taccone, de los fascios, de los yanquis”. Lo que él debiera haber dicho, decía Tosco, es que “todos los trabajadores somos clasistas, porque pertenecemos a la clase trabajadora. Y no sólo los dogmáticos y los sectarios (…) los exclusivistas y excluyentes que se denominan “clasistas” en oposición a los demás[5]

El legado de la lucha de calles

La reivindicación del Cordobazo y sus enseñanzas no debería hacernos perder de vista las enormes diferencias históricas existentes entre aquella época y la actualidad. Cuando cantamos “obreros y estudiantes como en el Cordobazo” no deberíamos tomarlo al pie de la letra. Tener memoria histórica es fundamental para la militancia popular, pero precisamente para tener un sentido histórico en las luchas y las construcciones del presente. De lo contrario, corremos el riesgo de caer en posiciones ahistóricas, en reivindicaciones abstractas de la unidad entre obreros y estudiantes, mediante lo cual terminamos vaciando la referencia de toda densidad y radicalidad. Precisamente porque la necesidad de unir la perspectiva del movimiento estudiantil y el conjunto de la comunidad universitaria con los destinos de la clase trabajadora y los explotados es una tarea tan seria como necesaria, no deberíamos banalizarla con mero verbalismo y consignismo. Luego de la derrota de los 70, la dictadura y el neoliberalismo ni la clase obrera ni el estudiantado se encuentran en las mismas condiciones, tanto desde el punto de vista estructural como subjetivo. Y no decimos estudiantado porque sí, sino porque pensamos que la tarea es reconstruir un movimiento estudiantil hoy inexistente como tal.

Al mismo tiempo, creemos que es bastante evidente que en la actualidad la clase obrera no tiene la misma composición que entonces, presentándose en forma mucho más difusa y fragmentada, con una menor y más diluida presencia de obreros industriales, y una mayor imbricación con el territorio y el pueblo pobre en su conjunto[6]. Además, han surgido nuevos movimientos sociales y métodos de lucha, como en nuestro país son los piqueteros, las asambleas ciudadanas contra la explotación de los recursos naturales, etc. Es una tendencia que adquiere características continentales, sobre todo en aquellos países con una presencia específica de los movimientos campesinos e indígenas.

De aquella gesta gloriosa que fue el Cordobazo, nosotros desde el movimiento estudiantil retomamos sobre todo que para encarar luchas serias por nuestras reivindicaciones y hacer nuestro aporte a la lucha popular, tenemos que ser miles. Y para ser miles, tenemos que dialogar y construir de acuerdo a los tiempos que vivimos con el conjunto de los estudiantes, es decir esa amplia mayoría que no milita en organizaciones políticas. Para eso hay que abrir genuinos espacios y canales de participación más allá de las agrupaciones, abandonar las luchas intestinas y los narcisismos de la pequeña diferencia, para masificar cambiando radicalmente la lógica de los Centros, la Federación y todos los espacios de participación estudiantil. Porque en definitiva el mayor aporte que podemos hacer al conjunto del campo popular es construir un movimiento estudiantil masivo, organizado y con capacidad de movilización. Ese es el desafío al que desde La Juntada nos proponemos aportar para retomar los grandes legados que nos dejó el Cordobazo: el camino de la unidad popular y la lucha de calles.


[1] Pozzi, Pablo y Schneider, Alejandro, Los setentistas. Izquierda y clase obrera: 1969-1976, Eudeba, Buenos Aires, 2000, P. 52.
[2] James, Daniel, Resistencia e integración. El peronismo y la clase trabajadora argentina, 1946-1976, Siglo XXI, Buenos Aires, 2005, p. 310.
[3] Licht, Silvia, Agustín Tosco y Susana Funes, historia de una pasión militante. Acciones y resistencia del movimiento obrero (1955-1975), Biblos, Buenos Aires, 2004, p.229.
[4] Licht, Silvia, op. cit., p.108.
[5] Licht, Silvia, op. cit., p.110.
[6] Incluso en aquella época la centralidad de la fábrica no era homogénea en todo el espacio nacional. Daniel James señala que “En los marcos urbanos del interior donde se habían instalado industrias nuevas el conflicto social generado por la vida fabril se prolongaba en el exterior de la planta y era reforzado por pautas de segregación social y espacial. La oposición social emergente de esas industrias modernas no era desdibujada por un amplio marco urbano, sino, por el contrario, visiblemente subrayada. La estrecha proximidad física entre el lugar de trabajo y el de vivienda –particularmente en las muchas ciudades del interior donde había una sola industria- también contribuía a fortalecer la solidaridad interna de las comunidades obreras.
En Buenos Aires la fábrica no ocupaba un sitio tan central, pues formaba parte de una vasta estructura urbana donde se diluían tanto los contrastes como las solidaridades que se generaban en los puestos de trabajo.” James, Daniel, op. cit, p. 302.

mayo 05, 2009

Cátedra Libre José Martí - 1er cuatrimestre 2009

Pensar Nuestra América hoy es pensarla en medio de su encrucijada histórica; es hurgar sin tapujos entre el miasma de la crisis civilizatoria del capital y la invención germinal de nuevas aspiraciones emancipatorias; es repensar, sentir e imaginar nuestra tierra y nuestra historia desde abajo y a la izquierda. La Cátedra Libre José Martí intenta ser un humilde aporte en esta ambiciosa tarea que no puede sino ser empresa colectiva de nuestros pueblos.
Esta Cátedra Libre se pretende entonces parte constitutiva de un proyecto militante: la de todos aquellos que no nos contentamos con interpretar el mundo sino que soñamos con transformarlo. Pensar hoy las condiciones de posibilidad de esa transformación en Nuestra América demanda revisar, recrear y criticar nuestras tradiciones populares y revolucionarias, recuperar nuestras luchas fundantes y los anhelos libertadores de nuestros pueblos, acompañar de cerca (con la reflexión pero también con la acción) las más avanzadas experiencias políticas de los oprimidos del continente. Para encarar semejante tarea nos parece saludable evitarnos la construcción de próceres inmaculados y de escrituras sagradas, pero también esquivar el superficial ilusionismo posmoderno de un presente perpetuo que nada tendría que aprender del pasado ni nada que prefigurar hacia el futuro.


Nos proponemos explorar a convulsiva coyuntura histórica a que el capitalismo ha llevado hoy a toda la humanidad, indagar en la profundidad de la crisis actual, y aún más, en la propia polisemia de la palabra “crisis”, en sus significados más profundos. Nos proponemos también recorrer este camino, junto con nuestros compañeros intelectuales, docentes y militantes populares que colaboran en este seminario, tomando como anclaje central las resistencias que nuestros pueblos han construido, las voces que los subalternos de todo el continente hemos alzado contra la ofensiva de los poderosos, las incipientes construcciones alternativas que prefiguran la posibilidad de otra política y de otra sociedad.


El combate por otra sociedad se da en las calles pero también en la reconstrucción de una nueva hegemonía político-cultural desde las clases populares. Este seminario se piensa a sí mismo como parte de esa praxis emancipatoria y nuestra práctica lejos está de pretender situarse desde un saber especializado y supuestamente “verdadero”. Una hegemonía desde abajo se construirá desde la reflexión y las múltiples prácticas militantes del campo popular, será siempre invención de un intelectual colectivo, insurgente y liberador.

Encuentros

| 13 de mayo | Marcelo T. de Alvear 2230 – 21hs | aula 100----
América Latina ante la crisis civilizatoria. El papel de los estados y de los movimientos sociales
Invitados: Omar ACHA, Alcira ARGUMEDO, Mabel THWAITES REY

| 20 de mayo | Marcelo T. de Alvear 2230 – 21hs | aula 100----
EZLN y MST de Brasil: la autonomía insurgente y el poder (hacer)
Invitados: Néstor KOHAN, Claudia KOROL, Hernán OUVIÑA

| 27 de mayo | Marcelo T. de Alvear 2230 – 21hs | aula 100----
Soberanía estatal, protagonismo popular y Socialismo del Siglo XXI en Venezuela
Invitados: Hugo CALELLO, Aldo CASAS, Julio GAMBINA, militante del PSUV

| 3 de junio | Marcelo T. de Alvear 2230 – 21hs | aula 100----
Movimientos sociales, indigenismo y nuevo Constitucionalismo en Bolivia
Invitados: Juan HERNÁNDEZ, José SEOANE, Maristella SVAMPA

|10 de junio | Marcelo T. de Alvear 2230 – 19hs | aula a confirmar----
De la resistencia a la hegemonía alternativa, ¿cómo pensar hoy un proyecto emancipatorio desde Nuestra América?
Invitados: Atilio BORON, Daniel CAMPIONE, Claudio KATZ
Inscripción y bibliografía:
catedralibrejosemarti@gmail.com

abril 21, 2009

Presentación libro: "José Carlos Mariátegui y el socialismo de Nuestra América"

Actividad “José Carlos Mariátegui y su lugar en la historia de América Latina"
Con motivo de la presentación del libro:



"Invitación al descubrimiento. José Carlos Mariátegui y el socialismo de Nuestra América"
de Miguel Mazzeo - Editorial El Colectivo.


Martes 28 de abril
20 horas - Aula 324

Facultad de Filosofía y Letras UBA 
Puán 480 
Panel:


 * Miguel Mazzeo – Autor del libro. Militante del Frente Popular Darío Santillán.


* Sebastián Rodríguez - Docente de Historia de América III "B".


* Juan Pedro Denaday - Estudiante de Historia. Militante de La Mella.

Organiza:

Cátedra Historia de América III "B"

Convoca:

Colectivo de Izquierda
en La Mella

enero 30, 2009

Carta de los movimientos sociales de las Américas (declaración de Belém) - Movimientos sociales hacia el ALBA

- Construyendo la integración desde abajo de los pueblos.

- Impulsando el ALBA y la solidaridad de los pueblos, frente al proyecto del imperialismo.

1. El capitalismo ha entrado en una crisis profunda, que intenta descargar sobre nuestros pueblos.
El capitalismo central está sacudido por una crisis estructural, que cuestiona los paradigmas difundidos por el neoliberalismo, y que promueve su propia deslegitimación. Es una crisis del sistema, que genera sobreproducción de mercancías, sobreacumulación de capitales, y como contracara, el incremento brutal de la pobreza, la desigualdad, la explotación y exclusión de los pueblos, y el saqueo, contaminación y destrucción de la naturaleza.

Los capitalistas pretenden descargar con mayor violencia su crisis sobre los trabajadores y trabajadoras, sobre los excluídos y excluídas, socializando las pérdidas, socorriendo a los banqueros y subsidiando a las grandes empresas trasnacionales con los fondos públicos. Al mismo tiempo se agravan las políticas que en estos años de globalización mundial, han desarrollado un silencioso genocidio de nuestras comunidades originarias, han promovido la precarización de miles de hombres y mujeres -especialmente jóvenes y ancian@s-, arrasando con los derechos humanos, laborales, sociales, destruyendo las posibilidades de acceso a la educación, la salud, la tierra, el trabajo, la vivienda.

No es necesario describir las múltiples consecuencias sobre la vida cotidiana de los pueblos de la ofensiva de las corporaciones trasnacionales, que avanzaron en la recolonización de América Latina, considerada por las mismas como un gran botín para sus negocios. Denunciamos em distintos foros internacionales y nacionales que nuestras enormes riquezas naturales, y la creatividad cultural de nuestras comunidades, están siendo arrasadas en nombre del “progreso”, la “civilización”, y el “desarrollo” capitalista.

Las fuerzas del capital trasnacional y de los grandes grupos económicos locales -expresados por ejemplo en las denominadas multilatinas-, asociadas a una parte considerable de los gobiernos de la región, bajo el mando de la hegemonia norteamericana, desarrollan su ofensiva, y hoy promueven variaciones del ALCA, a través de los TLCs con EE.UU. y Europa. Estas políticas han empujado a la desaparición de poblaciones completas, arrasadas por los megaproyectos de las industrias extractivas y agroexportadoras, y han condenado a los pueblos a una difícil sobrevivencia, asfixiándonos con una deuda externa ilegítima y usurera, desconociendo la soberanía popular y la soberanía nacional. Proyectos e iniciativas como la IIIRSA (Iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana), esconden tras el desarrollo de interconexiones en infraestructura, la apropiación trasnacional de los bienes de la naturaleza.

Para imponer esta lógica, el capital refuerza la violencia y el control militar, promoviendo guerras, invasiones, agresiones, así como el establecimiento de bases militares, de ejercicios militares conjuntos, y la criminalización de los movimientos populares, la persecución de los líderes, así como el desalojo de poblaciones completas. Utilizan intensamente a los medios de comunicación de masas para manipular el consenso de la opinión pública a las políticas represivas, a la penalización judicial, e incluso los asesinatos de luchadores y luchadoras populares. Con conceptos como los de “ordenamiento territorial”, o “seguridad democrática”, se utiliza la matriz de pobreza y exclusión de nuestras sociedades, para el reclutamiento de ejércitos de civiles, y la manipulación de las comunidades con un sentido contrainsurgente. Es en este contexto que EE.UU. activó la IV Flota, como amenaza para los procesos sociales transformadores en el continente, y que en muchos de nuestros países los gobiernos y parlamentos copian los paquetes de leyes “antiterroristas” que utilizan para combatir a los pueblos.

Esta crisis representa una enorme amenaza para nuestros pueblos, pero también vemos en ella una nueva oportunidad para promover alternativas populares al sistema, avanzando hacia un cambio estructural, cuya vigencia y viabilidad se vuelven incontestables.

2. Un proyecto de vida de los pueblos, frente al proyecto del imperialismo
Los movimientos populares percibimos que el contintente está atravesando un nuevo momento político y social, en el que se ha expresado de diferentes maneras, a través de puebladas, manifestaciones multitudinarias, elecciones locales y nacionales, luchas políticas y sociales, el cansancio frente a las políticas neoliberales.

Los movimientos sociales estamos en una nueva fase de estas luchas, en el marco de un largo período de transición, recomposición y acumulación de fuerzas, de confrontaciones con el capital, de construcción de nuestras organizaciones, y de formación de militantes con capacidad para asumir los nuevos desafios.
En esta fase vamos intensificando las acciones de resistencia, pero también las experiencias alternativas, de poder popular, de ejercicio de soberanía, e incluso de relación con algunos gobiernos que expresan -de manera contradictoria- los intereses de las mayorías.

Los movimientos populares enfrentamos las dificultades que surgen de varias décadas de exterminio de nuestra población y de nuestras organizaciones, y las debilidades que surgen de la confusión social sembrada por el neoliberalismo, a través de sus poderosos medios de incomunicación y manipulación de la opinión pública mundial, de sus políticas educativas monitoreadas por el Banco Mundial, de sus políticas de control social y domesticación, a través del asistencialismo, realizado como forma de reproducción de la exclusión, de la propagación de formas de religiosidad alienantes, de la criminalización de la pobreza, y de la judicialización y represión de la protesta social.

Es necesario construir colectivamente un proyecto popular de integración latinoamericana, que replantee el concepto de “desarrollo”, sobre la base de la defensa de los bienes comunes de la naturaleza y de la vida, que avance hacia la creación de um modelo civilizatorio alternativo al proyecto depredador del capitalismo, que asegure la soberanía latinoamericana frente a las políticas de saqueo del imperialismo y de las trasnacionales, y que asuma el conjunto de las dimensiones emancipatorias, enfrentando las múltiples opresiones generadas por la explotación capitalista, la dominación colonial, y el patriarcado, que refuerza la opresión sobre las mujeres.

Los movimientos populares defendemos un proyecto de vida, frente al proyecto de muerte, en el que la producción no sea destrucción, sino parte de un proceso creativo, sustentable y con justicia social. Estamos planteando la necesidad de poner en debate un nuevo ideal de vida frente al neoliberalismo y a las órdenes del capital trasnacional y su mando único, que siembra la muerte en guerras, invasiones, y el avasallamiento de la soberanía de los pueblos y de las naciones en todos los continentes.

3. Nuestros principios

La integración de nuestros pueblos, desde abajo, partiendo de los movimientos populares, e inspirados en las batallas anticoloniales, anticapitalistas, antipatriarcales y antiimperialistas, que desde más de 500 años vienen librándose en estas tierras, tiene como principios fundamentales:

- La solidaridad permanente entre los pueblos, a través de acciones concretas, frente a cada una de las luchas contra la dominación del capital, y contra todas las formas de opresión y dominación.

- El respeto a la autodeterminación de los pueblos, a la soberanía nacional y popular.

- La defensa irrestricta de la soberanía en todos los órdenes: política, económica, social, cultural, territorial, alimentaria, energética.

- La integración tecnológica y productiva, de acuerdo con un modelo sustentable, al servicio de los pueblos.

- La soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos y sobre sus vidas.

- La formación política de nuestros movimientos populares y de nuestros pueblos, para volvernos sujetos concientes en la creación histórica.

- La unidad dentro de la diversidad cultural, social, y el respeto a las diferentes opciones sexuales que se expresan en nuestro continente.

- La defensa de los derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras y territorios. La demanda a los Estados de la regularización con certeza jurídica de esas tierras en favor de las comunidades y pueblos indígenas.

- La defensa del reconocimiento por parte de los Estados, de derechos elementales de los pueblos indígenas, como formas de organización propia, estructura organizacional, autoridades ancestrales, sistemas jurídicos propios de los pueblos, etc.

- La inclusión social de la subjetividad de los pueblos negros de las Américas.

- La defensa de los derechos humanos de los y las migrantes.

- La defensa de la identidad, la cultura, y el respeto por las formas propias de inclusión de la subjetividad de los pueblos negros de las Américas.

- La plena autonomia de los movimientos populares para definir sus objetivos, sus formas de organización y de lucha.

- La recreación de un nuevo internacionalismo de pueblos en lucha, a través de una auténtica perspectiva de integración popular que sea plural, horizontal, con una clara definición ideológica antineoliberal, anticapitalista, antipatriarcal y antiimperialista.

4. Nuestros objetivos

Este proceso de integración de movimientos y organizaciones sociales, impulsa los principios del ALBA, y a su vez quiere promover diversos mecanismos y potencialidades que ofrece el ALBA, para potenciar la integración latinoamericana desde los pueblos.

Son nuestros objetivos:

- El rechazo a las políticas, planes y leyes mineras, de hidrocarburos, agronegocios, agrocombustibles, megaproyectos, a las iniciativas de infraestructura del IIRSA, que destruyen a las comunidades, desconocen sus derechos fundamentales, eliminan la diversidad cultural, destruyen los ecosistemas y el ambiente.

- La denuncia del modelo de agricultura de las trasnacionales, que se apropian de la naturaleza, y transforman los alimentos em mercancías, y la propuesta de apoyar un modelo de agricultura popular, campesina, indígena, promoviendo la reforma agraria integral.

- El repudio al pago de las deudas ilegítimas y el reimpulso a la lucha continental contra el pago de la deuda externa.

- La lucha por la anulación de los tratados de libre comercio con Estados Unidos y Europa, como el TLCAN, con Centroamérica, Chile, Peru; y por la no aprobación del tratado con Colombia.

- La defensa del derecho de las comunidades y habitantes, por el derecho a la vivienda, la tierra, y por “cero desalojos”.

- Toda la propiedad tiene que tener una función social colectiva.

- La defensa de los derechos de los desplazados y desplazadas a regresar a sus tierras, y a tener acceso a todos los derechos humanos y a condiciones de vida digna en donde se encuentren.

- La denuncia del papel de las instituciones financieras internacionales, como instrumentos del capital.

- La denuncia del manejo que hace el sistema capitalista de situaciones como el cambio climático, la crisis alimentaria, energética, para promover la privatización y mercantilización de la naturaleza, e imponer la liberalización del comercio dando mayor poder a las trasnacionales.

- La defensa de nuestros territorios, contra la mercantilización y privatización de la naturaleza.

- La defensa del derecho al trabajo, el enfrentamiento a todas las medidas neoliberales de flexibilización y precarización laboral, de deterioro del salario.

- La promoción en todos los espacios de la paridad de género, y la lucha contra la violencia hacia las mujeres, así como por la posibilidad de decidir sobre sus propias vidas.

- La erradicación de las diferentes formas de trabajo esclavo.

- La denuncia de la explotación del trabajo infantil, y la lucha por su erradicación.

5. Nuestras prioridades

En esta primer etapa de creación de una integración popular, analizamos como prioridades:

- Elevar la movilización de masas contra el capital trasnacional y los gobiernos que actúan como cómplices del saqueo. Es la movilización de masas la que creará la fuerza necesaria para promover transformaciones populares.

- Elevar el nivel cultural y educacional, y la conciencia de la población.

- Avanzar en la formación política de l@s militantes populares. Promover procesos de formación política de masas, e impulsar el trabajo de educación popular en las bases.

- Promover un debate profundo sobre el modelo de desarrollo capitalista, y sobre la necesidad de generar modelos alternativos en todos los planos.

- Promover una batalla continental por la reforma agraria, contra el uso de las semillas transgénicas, los agrocombustibles industriales, y el agronegocio en todas sus fases.

- Visibilizar el aporte del trabajo no remunerado de las mujeres a la economía, e incorporar esa mirada en las luchas y propuestas políticas sobre la migración, la soberanía alimentaria y el modelo de desarrollo.

- Desarrollar acciones prácticas de solidaridad antimperialista: frente a la represión, la militarización, tal como se manifiesta en nuestro continente, a través por ejemplo de la implementación del Plan Colômbia, y de la ocupación de Haití por tropas de países latinoamericanos, contra las bases militares norteamericanas en el continente, la criminalización de los movimientos sociales, la lucha por la libertad de l@s pres@s políticos.

- Impedir y rechazar los asesinatos y desapariciones forzadas de líderes sociales y populares, y de sus allegados. Que pare el método de imponer el lucro del gran capital y del latifundio, con sangre del pueblo.
- Defender la libre circulación de las personas en nuestro continente.

- Aportar a los planes de cooperación que existen entre los gobiernos del ALBA, asegurando que beneficien a los sectores más postergados de nuestros pueblos.

- Apoyar las iniciativas y desarrollar acciones propias dirigidas a erradicar el analfabetismo em nuestro continente.

- Potenciar la comunicación entre los pueblos, articulando sus redes existentes, y creando nuevas redes donde sea necesario.

- Aportar a que los y las jóvenes tengan un espacio fundamental en este proyecto, participando desde sus propios objetivos, intereses, conceptos y metodologia de construcción.

- Promover la organización de los/as trabajadores/as, impulsando prácticas que promuevan la democracia de base, y una auténtica democracia sindical.

6. Metodología

Un tema fundamental, para respetar los procesos colectivos de construcción de nuestra integración, es definir una metodología que nos permita ir avanzando hacia ese objetivo. En tal sentido, la propuesta que ponemos en discusión parte de:

- Promover procesos de integración popular en nuestros países. Promover reuniones nacionales para construir una agenda mínima de trabajo con esta Carta. Este proceso de integración, buscará contar con mecanismos concretos de unificación de las luchas, que favorezcan la participación de los movimientos y organizaciones sociales.

- Organizar un gran debate de los movimientos sociales en todos los niveles, partiendo y priorizando el trabajo de base.

- Definir planes de acción muy concretos, que apunten a un ejercicio práctico de búsqueda de soluciones concretas para las necesidades cotidianas de vida de las poblaciones.

- Hacer un diagnóstico que nos permita identificar a nuestras propias fuerzas, y definir el espacio estratégico que sería necesario potenciar.

- Crear una pedagogía de construcción del espacio común.

- Sostener y reafirmar la autonomía de los movimientos populares en relación a los gobiernos. Desde esa autonomía establecer una relación desde los movimientos, con los gobiernos que promueven el ALBA.

- Organizar el intercambio y el conocimiento directo de nuestras experiencias de construcción de poder popular, así como la coordinación continental de las reivindicaciones y demandas de nuestros movimientos territoriales, sindicales, culturales, campesinos, y de comunicación popular.

7. Avanzar ahora

En el nuevo contexto latinoamericano, hay numerosas oportunidades para ir gestando una nueva ofensiva de los pueblos. Pero existen también muchas amenazas a los procesos en curso. No hay manera de enfrentar las políticas del gran capital trasnacional y del imperialismo, desde las resistencias dispersas de nuestros pueblos. No es posible tampoco delegar los procesos de integración latinoamericana en los gobiernos (por más que éstos tengan una responsabilidad indiscutible em promoverla). Lo que se avance desde los gobiernos en esta dirección, será um estímulo a la creación de lazos de cooperación solidarias, que apoyaremos y sostendremos como parte de las luchas antiimperialistas. Pero es imprescindible estimular procesos de integración, basados en un poder popular, creado desde las raíces mismas de la lucha histórica de nuestro continente.

Y es necesario avanzar ahora, superando sectarismos, cálculos estrechos, mezquindades. Es necesario avanzar ahora, para que preparemos la plataforma de unidad que permita sostener y defender las luchas, por una nueva gesta de independencia latinoamericana, de los pueblos y para los pueblos, por una integración popular, por la vida, por la justicia, por la paz, por la soberanía, por la identidad, por la igualdad, por la libertad de América Latina, por una.auténtica emancipación, que tenga en su horizonte el socialismo.

CONVOCATORIA A LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE LAS AMÉRICAS

Desde Belém, donde nos reunimos centenares de movimientos sociales de todos los países de las Américas, que nos identificamos con el proceso de construcción del ALBA, nos convocamos y nos comprometemos para:

1. En cada país realizar plenarias nacionales, que generen colectivos unitarios de construcción del ALBA.

2. Promover un gran encuentro continental de todos los movimientos, para el segundo semestre del 2009, en camino a la articulación de los Movimientos Sociales com el ALBA.

3. Poner todas nuestras energías para la Movilización Mundial Contra la Guerra y la Crisis, en la semana del 28 al 4 de abril, reforzando el dia 30 de marzo, como dia de movilización continental.

4. Participar activamente en las movilizaciones e intereses de los pueblos, en las jornadas del 8 de marzo, 17 de abril, 1 de mayo y 12 de octubre, como fechas históricas de nuestros pueblos.

5. Seguir impulsando la solidaridad concreta con los pueblos en lucha contra el imperio, en Haiti, Colombia, Cuba, Venezuela, Bolivia.

6. Seguir impulsando las acciones concretas de construcción del ALBA, como los programas de ELAM, de alfabetización de adultos, los cursos latinos de la ENFF, el IALA, la Operación Milagro, etc.
“La unidad e integración de Nuestra América, está en nuestro horizonte y es nuestro camino.”


Belém, 30 de enero del 2009
Conformamos el Espacio de los Movimientos Sociales Hacia el ALBA capítulo Argentina:
Frente Popular Darío Santillán – Movimiento Nacional Campesino e Indígena – Central de Trabajadores Argentinos – Pañuelos en Rebeldía – Juventud Rebelde 20 de diciembre – GEAL

diciembre 13, 2008

Sobre lo sucedido el martes en Comisión Directiva del CEfyl

1- Consideramos que el Centro de Estudiantes es la herramienta gremial que representa el interés general del conjunto de los estudiantes. En este sentido, la mera identificación del mismo con la expresión política que transitoriamente lo presida, constituye para nosotros una práctica que urge ser debatida y modificada. Desde el punto de vista de quienes conformamos LA JUNTADA, confusiones como estas desarticulan cotidianamente al CEfyl como espacio de organización y participación del estudiantado. Por eso para nosotros no se trata de negar los debates y las diferencias políticas, cuestiones que se dirimen en la militancia cotidiana, en las asambleas y en la opción política que los estudiantes eligen de diferentes maneras y también a través de las elecciones; sino de cesar en la costumbre política de producir una identificación total y absoluta entre el Centro como gremio y las agrupaciones que han sido electas para coordinar la presidencia del mismo. Entendemos que de esta forma sólo terminan participando en el mismo los que se identifican con las políticas de su conducción.
2- Pero independientemente de que se comparta o no este criterio político, el Centro de Estudiantes tiene una Comisión Directiva, compuesta por 15 vocalías, que expresan el proporcional de lo obtenido por las distintas listas durante el proceso electoral. De tal forma, la CD del CEfyl está compuesta actualmente por: El Bloque (4 vocalías), La Juntada (3 vocalías), Unidad (2 vocalías), En Acto (1 vocalía), Frente x Filo (1 vocalía), La Mariátegui (1 vocalía), Sur (1 vocalía), Otro escenario (1 vocalía), Los Necios (1 vocalía). El requisito formal para convocar a una Comisión Directiva es contar con el quórum necesario, la mitad más uno, es decir 8 vocalías.

3- Si bien nosotros pensamos que la CD debería reunirse con cierta periodicidad acordada (lo cual permitiría su difusión anticipada y mayor participación), la realidad es que en general es convocada por iniciativa de la Presidencia a través de canales informales como llamadas por teléfono, conversaciones de pasillo etc. En este caso, un conjunto de corrientes políticas teníamos la necesidad de convocar a CD para debatir y resolver un conjunto de cuestiones y frente a la omisión de la Presidencia (PO) se optó por avisar por mail de tal forma que sea de público conocimiento el interés de convocarla.

4- El día martes 2 de diciembre, cuando nos encontramos en el Patio la mayoría de las fuerzas representadas en la CD (La Juntada, Unidad, Los Necios, La Mariátegui, En Acto, Sur, Simón Rodriguez – 10 vocalías), y nos disponíamos a ir al local del CEfyl, el PO y el PTS (El Bloque) nos recibieron afuera, sin intenciones de abrir el local donde comúnmente sesiona la CD, y empezaron a decirnos que estos no eran los canales mediante los cuales se convocaba a CD y que proponían hacerla el día jueves. El resto de las fuerzas señalamos nuestro desacuerdo puesto que estábamos todos presentes ahí y que no existían razones para no hacerla. Luego de conseguir la llave del local, nos dirigimos hacia el mismo sin la presencia de la presidencia y por tanto sin el Libro de Actas. Mientras nos disponíamos a auto-convocarnos mediante un acta elaborada allí mismo, puesto que superábamos el quórum con la presencia de 10 vocalías, la conducción se hizo presente, sin el libro de actas.

5- El conjunto de las fuerzas que estábamos allí presentes no tenemos las mismas posiciones políticas ni necesariamente representamos el mismo espectro ideológico, puesto que éramos 7 listas distintas. Lo que nos unía era la necesidad de respetar la institucionalidad y que sesione la Comisión Directiva con los criterios que corresponde, y no con los que la conducción pueda arbitrar unilateralmente. Es decir que el intento de presentar esto como un "bloque político" en contra de las fuerzas que actualmente presiden el Centro no resiste el menor análisis. Se trata solamente de una cuestión democrática, es decir, de respetar todas las opciones políticas elegidas por los estudiantes, puesto que El Bloque (PO + PTS) obtuvo 1.261 votos que representan el 24,68%, y el resto de la CD representa el 66,7%, es decir 3.409 votos.

6- No podemos dejar de mencionar una última cuestión. Una de las votaciones de la CD fue una declaración de repudio por el asesinato de los dirigentes sindicales venezolanos, que ya ha circulado. Fue votada por 10 vocalías, menos por las 4 de El Bloque. Es llamativo que se nos acuse de "mezquinos" cuando quienes no votaron la declaración aprobada por la mayoría fue la conducción, no La Juntada. De todas formas, eso no deja de ser una opción política, de la cual cada uno es libre de elegir y hacer la evaluación que corresponda. Pero hubo una cuestión metodológica que es verdaderamente preocupante, puesto que cuando nos disponíamos a firmar las actas, con las resoluciones y votaciones correspondientes, la vicepresidencia (PTS) "solicitó" absurdamente que conste que se había votado por "unanimidad" la declaración que sólo votó El Bloque. Algo falso y mentiroso, dado que las otras 10 vocalías votamos otra declaración, que es precisamente la que salió por mayoría como declaración de la Comisión Directiva del CEfyl. Fue la negativa y la indignación del conjunto de las fuerzas lo que evitó que se materialice este intento burocrático que de producirse hubiera sentado un delicado precedente.

7- Desde La Juntada queremos llamar a la reflexión a los compañer@s sobre las formas de tratarse y de debatir políticamente. Claro que puede hacerse a fondo, es verdad que tenemos diferencias y algunas de ellas significativas, no se trata de la unidad en abstracto. Pero creemos que no deben pasarse ciertas cuestiones por alto, sobre todo en el marco de aquellas fuerzas que nos colocamos en el campo popular y peleamos todos los días por cambiar de raíz este sistema de miseria y explotación. Desde La Juntada bregamos por la transformación de las prácticas políticas y tratamos de hacerlo en el día a día, a veces con aciertos, a veces con tropiezos. A la reconstrucción de nuestra herramienta gremial le cabe un lugar importante en esto y por eso planteamos la necesidad de democratizar espacios importantes como la Comisión Directiva.
 
LA JUNTADA
de la izquierda independiente
Estudiantes independientes +
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